Es un artista que utiliza su cuerpo como sujeto y objeto de todas sus obras. Se lo ve desnudo, con sus otros yo, narrando el arquetipo histórico masculino. Se llama Zachary Logan, es canadiense y tiene 29 años. Vive en la ciudad de Saskatoon, Canadá.
Sus grandes formatos exhibidos en importantes galerías de Europa hablan sobre la forma y la identidad contemporánea, combinadas con narraciones que retraen al hombre fanfarrón, al heroísmo y a la valentía masculina y su narcisismo, como en las pinturas históricas. Amalgama los estilos neo-clásico, del Barroco y el Renacimiento- sin dejar atónito al actual.
Su sueño era ser artista. Obtuvo hace un año el Máster en Bellas Artes en la Universidad Saskatchewan, Canadá.
En sus comienzos utilizaba imágenes de aquellos hombres del género histórico, pero "sentía que esas imágenes no tenían uno conexión personal conmigo, lo cual me molestaba un poco. Entonces enfoqué mi cuerpo y quise crear un dialogo con él mismo para ver como los cuerpos masculinos son diseminados a lo largo de la historia", explica.
Cada obra representa situaciones tradicionales acopladas con las marcas comerciales de la actualidad. Sus escenarios, los de la vida cotidiana donde él aparece con sus otros, en lugares comunes, mostrándose de todas formas: en jeans, con relojes, gafas, y una lanza o flechas atravesando su cuerpo.
"Generalmente uso un formato grande tanto para la pintura como para el dibujo. Manejo una paleta monocromática y en cada imagen utilizo un solo color y sus diferentes sombreados". Su trazo no titubea a la hora de enfrentarse al cuerpo humano. Sus líneas y el sutil color hacen de sus obras, fotos, literalmente. Abarca el grafito en el dibujo y el color en la pintura.
"Tuve una niñez hermosa, recuerdo siempre que estaba dibujando y pintando, y recibiendo el apoyo constante de mi familia para hacer todo esto".
Participará en un muestra grupal en Berlín y en Barcelona presentará algunas de sus trabajos en el mes de agosto. "Estoy trabajando en varios proyectos, pero la obra que me está llevando más tiempo es una pintura de 11x18 pies, que será exhibida en enero, en Nueva York".
"Pinto y dibujo para reflejarme a mi mismo de un modo realista" concluye.
(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha
muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien
tanto quería.)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.