En la otra puerta

Dorotea Lange

Fotógrafa estadounidense Fotógrafa estadounidense

Dorotea Lange
“La cámara es un instrumento que enseña a la gente cómo ver sin la cámara.” (Dorothea Lange)

Fotógrafa norteamericana, que contrajo la poliomielitis en la infancia y le dejó las típicas secuelas en una pierna, lo cual se dice que marcó su vida y su obra. Realizó fotografía documental de corte social y con profundo sentido humano exento de sensiblería. Su obra más conocida es la realizada durante los años de la depresión económica de los USA, fotografiando las condiciones de vida en área rurales, para la Farm Security Administration. También es muy conocido su trabajo sobre los campos de internamiento de americanos de origen japonés, realizado en los años ’40, durante la guerra, aunque en su momento fue censurado por la Autoridad de reubicación de la Guerra.


1895: Nace el 25 de Mayo en Hoboken, New Jersey.
Con siete años contrae la poliomielitis. Le afecta a la pierna derecha, hecho que le marcará para toda la vida.
1917. Estudia en la Clarence White School, Columbia, Nueva York.
1918. Inicia una vuelta al mundo y se establece posteriormente en San Francisco.
1919-34. Abre su estudio. Conoce a Imogen Cunninghan.
1920. Se casa con el pintor Maynard Dixon. Tiene dos hijos.
Viaja regularmente a Taos, México donde conoce a Paul Strand, que tendrá cierta influencia en su trabajo.
1933-35. Comienza a fotografiar en la calle. Frecuenta el grupo f/64.
Tiene su primera exposición en al galería de Willard Van Dike(1934).
Conoce a Paul Taylor con el que se casará en 1935. Se instala en Berkley, California.
1935-40. Trabaja para la Ressttiment Administration y la Farm Securty Administration.
1938-39. Prepara junto a su marido A American Exodus, A Record of Human Erosion.
Libro donde se mezclan textos junto a fotografías, analizando el fenómeno de la migración motivada por la depresión.
1942-44 Fotografía los campos de internamiento de los americanos de origen japonés.
Retrata la vida de las minorías de San Francisco. La mayoría de estos trabajos se han perdido.
1945. Empieza a tener problemas con su salud lo que le obliga a fotografiar durante 8 años temas cercanos: su familia.
1954-55 Publica reportajes para Life Magazine junto a Ansel Adams.
1955-57. Realiza un estudio sobre el sistema judicial californiano.
1958-63. Viaja a Asia, Venezuela, Ecuador, Egipto, Siria, Irak, Europa,..
1964. El conocimiento de que tiene cáncer le hace consagrarse a sus dos últimos proyectos: organizar una retrospectiva de su obra en el MOMA y a documentar su vida.
1965. Muere en San Francisco el 11 de Octubre.

Fotógrafa del pueblo.

Así constaba en su tarjeta de visita.

Aunque se inició estudiando en la CLARENCE WHITE SCHOOL, de marcado carácter pictoralista y posteriormente abrió un estudio en San Francisco, su salida a la calle como reportera marcó definitivamente las que serían las señas de identidad de su trabajo.

Su obra más conocida se desarrolla en los años 30, años de la depresión.
Una profunda crisis asola el país y miles de campesinos no tuvieron mas remedio que abandonar sus casas en busca de una tierra prometida.

Al igual que Walker Evans, con quien comparte esa mirada concisa y digna, recorre el país trabajando para la Farm Security Administration documentando la precaria situación en la que viven los aparceros.
Se convierte así en testigo de esta época, pero a diferencia de Evans, sus personajes ganan en humanidad. Se acerca a ellos de manera casi amorosa, insuflándoles un cierto halo de heroísmo.
Su obra es testimonio de la imagen más trágica de América, testimonio por otro lado lleno de compromiso, convencida de que sus imágenes podían ayudar a cambiar las cosas.

Su mirada huye de la sensiblería y de la dramatización, surge de un profundo sentimiento humano y de una conciencia social unida a una lucha incansable por la igualdad de la mujer.

Comentario: Fernando del Río Ojuel

Respecto a su método de trabajo, sólo citar sus propias palabras:
“Mi enfoque se basa en tres consideraciones:
Ante todo: ¡Manos fuera! Aquello que yo fotografío, no lo perturbo ni lo modifico ni lo arreglo.
En segundo lugar, un sentido del lugar. Lo que yo fotografío, procuro representarlo como parte de su ambiente, como enraizado en él.
En tercer lugar, un sentido del tiempo. Lo que yo fotografío, procuro mostrarlo como poseedor de una posición dada, sea en el pasado o en el presente”.





Obras de Dorotea Lange

Otros autores

A

  • Ansel Easton Adams (Fotografía)
  • Jean Arp (Escultura)
  • B

  • Fernando Beorlegi (Pintura)
  • Alejandro Boeris (Fotografía)
  • Constantin Brancusi (Escultura)
  • Brassai (Fotografía)
  • Miguel Angel Buonarroti (Escultura)
  • C

  • Robert Capa (Fotografía)
  • Ricardo Cardone (Arte visual)
  • Henri Cartier Bresson (Fotografía)
  • Benvenuto Cellini (Escultura)
  • Alejandra Paula Coirini (Pintura)
  • Jorge Colombo (Plástica)
  • Lucas Cranach (Pintura)
  • D

  • Leonardo Da Vinci (Pintura)
  • Salvador Dalí (Pintura)
  • Rafael de Sanzio (Pintura)
  • Elisa Dejistani (Escultura)
  • Andrea del Verrocchio (Escultura)
  • Cristian Del Vitto (Pintura)
  • G

  • Alberto Giacometti (Escultura)
  • Francisco de Goya (Pintura)
  • K

  • Wassily Kandinsky (Pintura)
  • L

  • Dorotea Lange (Fotografía)
  • Alejandro Lois (Dibujo)
  • Martín Darío Lopizzo (Tallado)
  • M

  • Aristide Maillol (Escultura)
  • Man Ray (Fotografía)
  • Edouard Manet (Pintura)
  • Giacomo Manzú (Escultura)
  • Julio María Medeiros Muñoz (Pintura)
  • P

  • Pablo Picasso (Pintura)
  • Q

  • Benito Quinquela Martín (Pintura)
  • R

  • Ernesto Reich (Fotografía)
  • Diego Rivera (Pintura)
  • Auguste Rodin (Escultura)
  • V

  • Vincent Van Gogh (Pintura)
  • Diego Rodríguez de Silva Velázquez (Pintura)
  • ¿En qué novela de un famoso escritor se narra la historia de amor entre Fermina Daza y Florentino Ariza?

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    Las dos criaturas

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    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    La hoguera donde arde una

    Fue el primero en acusarme de
    Sin pruebas y quizá doliéndole, pero había los que
    Y se sabe en un pueblo perdido entre
    El tiempo pesa inmóvil y sólo cada
    Gentes que viven de telarañas, de lentas
    Acaso tienen corazón pero cuando hablan es
    ¿De qué podía acusarme si solamente habíamos
    Imposible que el mero despecho, después de aquella
    (Tal vez la luna llena, la noche en que me llevó hasta
    Morder en el amor no es tan extraño cuando se ha
    Yo había gemido, sí, y en algún momento pude
    Después no hablamos de eso, él parecía orgulloso de
    Siempre parecen orgullosos si gemimos, pero entonces
    ¿Qué memoria diferente tendrá el odio que sigue al
    Porque en esas noches nos queríamos más que si
    Bajo la luna en las arenas enredados y oliendo a
    (Lo habré mordido, sí, morder en el amor no es tan
    Nunca me dijo nada, sólo atento a
    Me perfumaba los senos con las yerbas que mi madre
    Y él, la alegría del tabaco en la barba, y tanta
    Nunca llovió cuando bajábamos al río, pero a veces
    Un pañuelo blanco y negro, me lo pasaba despacio mientras
    Nos llamábamos con nombres de animales dulces, de árboles que echan
    No había fin para ese interminable comienzo de cada
    (Lo habré mordido mientras él clavado en mí me
    Siempre en algún momento se mezclaban nuestras voces si
    Podría haber durado como el cielo verde y duro encima de mis
    ¿Por qué, si abrazados sosteníamos el mundo contra
    Hasta una noche, lo recuerdo como un clavo en la boca, en que sentí
    Oh la luna en su cara, esa muerta caricia sobre una piel que antes
    ¿Por qué se tambaleaba, por qué su cuerpo se vencía como sí
    -¿Estás enfermo? Tiéndete al abrigo, deja que te
    Lo sentía temblar como de miedo o bruma y cuando me miró
    Mis manos lo tejían otra vez buscando ese latido, ese tambor caliente y
    Hasta el alba fui sombra fiel, y esperé que de nuevo
    Pero vino otra luna y nos tocamos y comprendí que ya
    Y él temblaba de cólera y me arrancó la blusa como
    Lo ayudé, fui su perra, lamí el látigo esperando
    Mentí el grito y el llanto como si de verdad su carne me
    (No lo mordí ya más pero gemía y suplicaba para darle la
    Pudo creer todavía, se alzó con la sonrisa del comienzo, cuando
    Pero en la despedida tropezó y lo ví volverse, todo mueca y
    Sola en mi casa esperé abrazada a mis rodillas hasta
    El primero en acusarme fue
    (Lo habré mordido, morder en el amor no es
    Ahora ya sé que cuando llegue la mañana en que me
    Le faltará valor para acercar la antorcha a los
    Lo hará otro por él mientras desde su casa
    La ventana entornada que da sobre la plaza donde
    Miraré hasta el final esa ventana mientras
    Lo morderé hasta el fin, morder en el amor no es tan.

    Julio Cortázar

    La vuelta al día en ochenta mundos (1967)
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