Benito Lynch nació en la Ciudad de La Plata, Argentina, donde siempre residió llevando una vida apartada del movimiento literario de su tiempo.
Sus obras, cargadas de realismo, están inspiradas en el campo argentino y se cuentan entre las mejores de la novelística argentina. Sus libros reflejan espontaneidad y un arte narrativo sorprendente que conmueve sin duda al lector.
Es autor de Plata dorada (1909), Los caranchos de La Florida (1916), Raquela (1918), La avasión (1922), Las mal calladas (1923), El potrillo roano (1924), El inglés de los güesos (1924), El antojo de la patrona y Palo verde (1925), De los campos porteños (1931), El romance de una gaucho (1933).
De todas sus novelas, una de las más difundidas es El inglés de los güesos. El protagonista, un arqueólogo inglés que viaja a Argentina en busca de fósiles (de ahí su apodo "el inglés de los güesos"), vive una temporada en una estancia cercana de unas barrancas ricas en fósiles. Balbina, una criolla se enamora de él sin que éste lo advierta. Una historia que se desarrolla en el campo, expresa costumbres y la manera de ser de sus habitantes con realismo y nobleza en el relato, lo que hace de esta obra una pieza literaria inolvidable para el lector.
Sentado lee en la piedra
Lee símbolos
Lee signos
El cuerpo dormido como un signo
El misterio de una mujer desnuda como símbolo
Lee sentado en la piedra
El símbolo errático del azar
El signo del amor que calla
Graba la piedra con otra piedra
La que abrió su primera herida
Lee la piedra sentado sobre todos los pasados
Rasga con el dedo un símbolo
La piel agobiada de deseo
La mano vacía en la costilla
El labio que por crueldad no besó
El signo del amor que erra al cuerpo