Lo mismo ocurre con un perro, con una pantera o con una cigarra. Leda decía: "Ya no soy libre para suicidarme
desde que me he comprado un cisne".
La muerte es un sacramento del que sólo son dignos los más puros: muchos hombres se deshacen,
pero pocos hombres mueren.
No puede construirse una felicidad sino sobre los cimientos de una desesperación. Creo que voy a ponerme a construir.
Que no se acuse a nadie de mi vida.
No soporté bien la felicidad. Falta de costumbre. En tus brazos, lo único que yo podía hacer era morir.
Existe un plan general para el universo. Sólo salimos en los momentos sublimes.
En el avión, cerca de ti, ya no le tengo miedo al peligro. Uno sólo muere cuando está solo.
Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad.
Fuegos, Marguerite Yourcenar
…más allá del río y de los puentes
se encienden los ojos de la otra mirada.
Enero del último día – Luis Alberto Spinetta
Los ojos de Luis llueven cometas
Velos que en el viento vuelan
Hojas de un niño vientre
Hojas que al brillar estallan
Todo es luz y su crepitar
Agua que la luna moja
Barro que el carozo sangra
Enero que amanece y besa
Son los mismos de Heliogábalo y Van Gogh
Ojos de verde y de amarillo
Horas que frente a ellos bajan
Rezos que en los jardines juegan
Son ojos de tiza y de papel
Ciegos que frente al mar escuchan
Ojos que la fe descubren
Ojos que mendigos flotan
Es Luis y su devenir
El ojo que mira al magma
El que movido de estrellas
Duerme