22 de octubre de 1898
Nace Dámaso Alonso
Sí: tú me buscas.
A veces en la noche yo te siento a mi lado,
que me acechas,
que me quieres palpar,
y el alma se me agita con el terror y el sueño,
como una cabritilla, amarrada a una estaca,
que ha sentido la onda sigilosa del tigre
y el fallido zarpazo que no incendió la carne,
que se extinguió en el aire oscuro.
Sí: tú me buscas.
Tú me oteas, escucho tu jadear caliente,
tu revolver de bestia que se hiere en los troncos,
siento en la sombra
tu inmensa mole blanca, sin ojos, que voltea
igual que un iceberg que sin rumor se invierte en el
agua salobre.
Sí: me buscas.
Torpemente, furiosamente lleno de amor me buscas.
No me digas que no. No, no me digas
que soy náufrago solo
como esos que de súbito han visto las tinieblas
rasgadas por la brasa de luz de un gran navío,
y el corazón les puja de gozo y de esperanza.
Pero el resuello enorme
pasó, rozó lentísimo, y se alejó en la noche,
indiferente y sordo.
Dime, di que me buscas.
Tengo miedo de ser náufrago solitario,
miedo de que me ignores
como al náufrago ignoran los vientos que le baten,
las nebulosas últimas, que, sin ver, le contemplan.
En la sombra, Dámaso Alonso
Dámaso Alonso nació en Madrid, España.
Escritor, docente y crítico literario. Dictó la cátedra de Filología Romántica en la Universidad de Valencia y en la de Madrid hasta 1968. Durante ese mismo año fue elegido Presidente de la Real Academia Española. Conocedor profundo de la linguística y autor de calificados trabajos de análisis de estilo literario, fue también conferenciante en las principales universidades de Europa y América.
En 1978 recibió el Premio Cervantes.
Inicialmente su literatura se identifica con la Generación del 27, la madurez poética de Alonso sucede después de la Guerra Civil.
El finísimo crítico, en varios de sus poemas, pasa de la pura esencia poética-intelectual a expresiones de pesadilla.
Podemos citar entre sus obras: Oscura noticia (1944), Hijos de la ira (1944), Hombre y Dios (1955), Gozos de la vista (1981) y Duda y amor sobre el Ser Supremo (1985).
Muere en Madrid, en 1989, tras una fecunda vida dedicada a la docencia.
Más efemérides