Cortázar decía: "Cuando yo abro un libro lo abro como puedo abrir un paquete de chocolate, o entrar en el cine, o llegar por primera vez a la cama de una mujer que deseo; es decir, es una sensación de esperanza, de felicidad anticipada, de que todo va ser bello, de que todo va ser hermoso”.
Y esto es lo que se siente al abrir un libro de Ricardo Cardone: el placer anticipado de saber que uno va a encontrarse con un texto firme, sólido, con fragmentos poéticamente hermosos y un relato original y cuestionador de nuestro concepto de la realidad.
En la vieja Inglaterra la rabia enfrenta a perros y hombres. El que era el mejor amigo del hombre se convierte en su peor enemigo; y el perro, que sentía al ser humano como su dador y protector, empieza a verlo como una amenaza. La rabia consigue que la historia de un amor trunco pueda suceder de distintas formas, proponiendo un realidad que se abre a distintas planos y miradas. La rabia permite que un médico desarrolle tratamientos aberrantes y que oculte sus más profundas ambiciones. La rabia consigue que una pantera se convierta en metáfora y en símbolo.
La rabia, de Ricardo Cardone, un libro inquietante y exquisito como un paquete de chocolate o como ver una buena película que combina lo amoroso, con lo surrealista y con la ciencia ficción.
En este vacío desborda la pena
Tiene el precio del amor
Abruma con pétalos caídos
Vuela errante en la boca adormecida
Y se anuda en la garganta
Cae la rama que el árbol suelta
Cae el árbol que el agua seca
Todo es tierra firme para la piedra inmóvil
De verde se cubre la herida
Es llano el campo de lo cierto
Las alas nobles no transitan este cielo
Un suelo de mendigos las ampara
Qué mano piadosa nos apartó del abismo
Ese abismo donde el amor sucumbe
Y se atreve