El Extranjero está conformado y pensado por realizadores teatrales que conocen de cerca la problemática del teatro independiente ya que conviven con ella en sus propias realizaciones. En este sentido es que se posiciona como espacio productor de sus propias propuestas abriendo el juego a otros realizadores afines a compartir el tránsito en el complejo camino de producir una obra. Estar en El Extranjero implica el compromiso con una idea que se refleja en una actitud frente a la vida. Sentirse extranjero es ver desplazado el propio sentido de pertenencia dentro de un sistema dado y muchas veces en apariencia inalterable. La respuesta frente al "estado de las cosas" es ofrecer una participación activa como productor de opinión tendiente a poner en crisis los dogmas supuestamente establecidos. El espacio no pretende abrir juicios de valor si no servir como medio para descubrir aquellas poéticas personales de cada ser y así favorecer una comunicación que sepa nutrirse del encuentro con la belleza intrínseca a la particularidad de cada persona. En definitiva el teatro se abre como lugar para el aprendizaje y desarrollo de las expresiones e inquietudes artísticas que surjan del vínculo con distintos creadores, instituciones o promotores culturales.
Otra noche en el cuerpo
Otra gota noche a gota
Es abismo el silencio
Entre dos es silencio
Ya gritaron las fauces del Olimpo
Ya todas las sirenas de Occidente
Ya el fragor de la fractura
Agoniza esta noche como morirán las otras
Caerá con los ojos abiertos
No es deseo lo que el amor no cela
Es sombra por la que el diablo reza
Al fin el fin
Una gota en la lengua
La noche que derrama el vaso