La actividad cultural en AMIA data de 1945.
En la actualidad, el Departamento es un referente en la temática, trasmitiendo en forma permanente la cultura judía y las tradiciones milenarias, promoviendo la participación de toda la comunidad y creando un punto de encuentro y de interacción con la sociedad en general.
Se organizan actividades en el marco de la sede de AMIA, así como en otras instituciones de Capital, provincia de Buenos Aires, e interior del país. Las propuestas abarcan conciertos, espectáculos de danzas, teatrales, conferencias, presentaciones literarias, cine club, recitales, festivales, talleres y, cursos.
Asimismo, el Departamento de Cultura se ocupa de la edición, publicación y presentación de libros, a través de su Editorial Milá.
Desde el 2004, el Espacio de Arte AMIA comparte con las miles de personas que se acercan al edificio de Pasteur 633 una selección de las mejores producciones artísticas en las que convive el reconocimiento a los grandes maestros y el descubrimiento de jóvenes talentos.
El Espacio de Arte AMIA produce todos los años, una serie de acciones, objetos, muestras e intervenciones, donde arte y memoria se potencian con el objetivo de poner freno al accionar cotidiano y corrosivo del olvido, apoyar el reclamo de justicia, generar una memoria inclusiva y activa como parte constitutiva y fundacional de la identidad de nuestro país promoviendo el involucramiento de la sociedad argentina.
Si la memoria es uno de los componentes de la identidad, la amplia propuesta de las acciones del Espacio de Arte AMIA podría sintetizarse en ayudar a instalar la pregunta: "¿De qué no nos tenemos que olvidar los argentinos?"
Programas destacados: Programa "Acciones por la Memoria" (Objetos para la Memoria de distribución pública y gratuita) y "Murales por la Memoria".
Crece el nudo en la garganta
Se ciñe firme a la hora suspendida
Voraz el vacío parece estallar
Sobre la tráquea hunde el hueso de sus dedos
Tan mordaz es el recuerdo
Tan falaz su disfraz de huésped
Oprime en lo frágil del pasado
La hoja en blanco de un hueco que fisura
Un reloj que marcha inútilmente
Ahora empuña la daga envenenada
Una sola gota suelta el llanto
Y la aguja se detiene
Todas las lluvias una vez fueron río
Que corre
Que olvida