La Fundación UOCRA lleva adelante el Programa UOCRA Cultura porque entiende que Cultura y Trabajo son dos herramientas fundamentales para la vida del hombre. El Trabajo y la Cultura conforman la identidad del trabajador, por ello el Programa UOCRA Cultura nace para diseñar y ejecutar una amplia gama de actividades culturales, abiertas a la comunidad. En el Programa UOCRA Cultura se ofrece: Música, Teatro, Cine, Danza, Plástica, Espectáculos para chicos, Títeres, Festivales Populares, Exposiciones y Eventos Literarios.
Con la intención de abrir nuevos espacios que posibiliten a la sociedad pensar y mostrarse a sí misma, se abrió el Auditorio UOCRA ubicado en el (CIFIC) Centro Integral de Formación para la Industria de la Construcción. En el CIFIC se realizan exclusivamente actividades educativas y culturales, por lo cual sus aulas fueron diseñadas favoreciendo el dictado de cursos teóricos y prácticos según los requerimientos educativos específicos para la enseñanza de los oficios de la construcción.
La Sala Hugo del Carril, ubicada en el Auditorio UOCRA, es un teatro porteño que ha consolidado su identidad como espacio que prioriza la cultura argentina. Esta Sala pone en sus escenarios obras de autores nacionales, convocando a artistas de trayectoria en la cultura popular argentina.
La distinción que UOCRA Cultura ofrece a los artistas, como símbolo de los Trabajadores Constructores es el "casco amarillo". Por su compromiso, sensibilidad popular, trayectoria y talento los que logren obtener esta distinción se han trasformado en Constructores de la Cultura Popular Argentina.
Artistas que recibieron el casco amarillo:
Amelia Bence, Antonio Tarragó Ros, Argentino Luna, Ariel Ramírez, Atilio Stampone, Carmen Guzman, Carlos Alberto "el chango" Nieto, Edda Díaz, Hugo Marcel, José Angel Trelles, José Pepe Colángelo, Juan Carlos Carabajal, Los Cuatro de Córdoba, Los Fronterizos, Luisa Kuliok, Marian Farías Gómez, Marta Bianchi, Ramona Galarza, Roberto Tito Cossa, Suma Paz y Zamba Quipildor.
Las alas de mayo huelen a pólvora
Lleva el mes azufre en sus pezuñas
Es grito rebelde que vuela solo
Se precipita en cualquier despeñadero
Es valle inestable su destino
Es río que abre el surco
Es herida que no cierra
Mayo abriga un antes y un después
Una afirmación que talla piedras
Una negación que quiebra tablas
Vuelve mayo en cada ciclo
Se alza como faro en un barranco
A su nido acuden bocas abiertas
Gargantas que el hambre ahueca