Emblema del cine porteño
El Cine Cosmos-UBA es una sala emblemática dentro de la cultura cinematográfica porteña. Nacido con el nombre de Cine Cataluña, se hizo famoso en los años 60 -ya como Cine Cosmos 70- por la proyección de cine alternativo de origen soviético, transformándose en un reducto de vanguardia cultural. Fue comprado por la Universidad de Buenos Aires y reabierto en noviembre de 2010.
La adquisición del complejo Cosmos es un aporte de la Universidad de Buenos Aires a su comunidad universitaria y a la cultura cinematográfica de la ciudad, ofreciendo a la sociedad en general una oferta histórica de cine alternativo.
Desde su reapertura, se han establecido vínculos con festivales, muestras, organizaciones sociales e instituciones del Estado y Embajadas, con el fin de ofrecer productos que den cuenta del arte cinematográfico contemporáneo como así también de las culturas de las que proviene.
El complejo cinematográfico cuenta con una sala principal de 160 localidades y una microsala de 30. Fue reacondicionado, puesto en valor, reequipado y reabierto por la Universidad de Buenos Aires.
Funciona de miércoles a domingo. Cada semana la programación se actualiza y apunta a la formación de nuevas generaciones de espectadores cinematográficos a través de la difusión, por medio de estrenos y reposiciones, de películas nacionales y extranjeras, de ficción y documentales, que aspiren a establecer nuevas modalidades de realización.
El Cine Cosmos UBA depende de la Secretaría de Relaciones Institucionales, Cultura y Comunicación de la Universidad de Buenos Aires.
Espero llegar a la huella de silencio
Un túnel vacío de paredes
Un desierto amenazado por bestias salvajes
Hienas como babas
Hormigas como ratas
Hombres como alacranes
Arena sucia de la que todos beben
Espero abrir la puerta del último secreto
Descorrer esa pesada cortina de aire
Que nubla mis ojos en el día
Que abre mis párpados en la noche
Tengo miedo de saber aquello que no sé
Tengo miedo y tengo hambre y tengo miedo
Uñas de ácido mutilan mi estómago
Alambres de púas acechan mis pasos
Ellos no saben que algún día
desbordará el silencio
Y la arena será el líquido de esta fuente
Donde el cántaro se desfonda con un grito