El edificio que actualmente alberga el Centro Nacional de la Música, fue inaugurado en 1901 para servir de nueva sede al la Biblioteca Nacional. Esta institución, creada en 1810 como Biblioteca Pública de Buenos Aires se encontraba situada en la esquina de Perú y Moreno de la Manzana de las Luces. Hacia fines del siglo XIX, Paul Groussac, su director, planteaba la necesidad de trasladarla a un edificio con mejores condiciones de luz, aire y espacio. Antes estas urgencias, el segundo gobierno de Julio A. Roca puso a disposición de la Biblioteca Nacional el edificio que se estaba construyendo para la sede de la Lotería Nacional.
El autor del proyecto del edificio fue Carlos Morra. A partir de la adjudicación del edificio para la sede de la Biblioteca Nacional, Morra se encargó de adaptarlo al nuevo uso y ampliar su superficie a través de la remodelación de una propiedad lindera. El edificio aparece como una sorpresiva combinación de palacio y templo.
Así la fachada de tres pisos, de estilo clásico y sobrio, coronada por un frontis y el hall de acceso, ritmado por columnas y bóvedas, se inspiran en la arquitectura aúlica italiana de fines del barroco. La gran escalera, recostada sobre el lado izquierdo conduce a la enfilada de salones del primer piso hacia el frente. Aún quebrando la simetría de la composición, esta escalera despliega un arreglo espacial y decorattratenerergivo cuyo modelo son los palacios barrocos.
El edificio que fuera sede de la Biblioteca Nacional es un buen exponente de la evolución de la tradición arquitectónica decimonónica italiana.
En 1996, después de que la Biblioteca se mudó a su actual sede de la calle Agüero, se instaló aquí el Centro Nacional de la Música.
La Secretaria de Cultura de la Nación ha iniciado las tareas de reciclaje del antiguo edificio de la Biblioteca Nacional, sito en la calle México 564 del barrio Montserrat. Las salas preexistentes de la antigua Biblioteca han sido adaptadas arquitectónicamente para ensayos, grabación y audidtorio de música y danza .
El Centro Nacional de la Música cuenta con 4 salas. Las salas Williams, Ginastera, Guastavino y Borges. Las tres primeras son utilizadas en la actualidad por el Ballet Folklórico Nacional, la Compañia Nacional de Danza Contemporánea y La Banda Sinfónica Nacional de Ciegos y eventualmente albergan presentaciones de grupos musicales y de danza invitados por la Secretaría de Cultura.
La sala Borges, ocasionalmente se abre para visitas guiadas a lo que fuera el despacho del gran escritor.
En el primer piso del edificio encontramos el Instituto Nacional de Musicología Carlos Vega cuyas tareas son de investigación, preservación y difusión de la música, de los instrumentos musicales y de los diferentes tipos de registros producidos por la actividad de compositores, intérpretes e investigadores.
En el subsuelo de este antiguo edificio se encuentra La Imprenta, que sigue funcionando desde principios del siglo XX.
No vuelve el profeta a caminar sobre sus pasos
No vuelve el poeta
Toda inspiración es divina y es profana
Como ceremonia en Occidente
Como metáfora que corrompe
Algún dios traicionará su prudencia
Dirá no conocer al vagabundo estéril
Negará lo que anunció con sus milagros
Le mostrará la mano hueca
Escribirá el poeta del profeta
Otro dios leerá el papel profano
La indiferencia de la fe que juzga
Leerá la retórica del verso sometido
La metáfora blanda que doblega
La difamación de toda hipérbole
Y con la mano en la espalda del poeta
Escribirá un cuento milenario
Hablará del racimo salvaje de los miedos
De la fe de otro profeta peregrino
Nacerá su voz desde la herida
Derribará montaña y voluntad
Contará un cuento que se ampare
En la mansa forma del oído