Un lugar con historia
El edificio del Centro, cuyo origen se remonta al siglo XVII, es una de las construcciones más antiguas que se conservan en Buenos Aires. En 1716 el Solar fue donado a los frailes Franciscanos Recoletos.
Los arquitectos jesuitas Juan Krauss y Juan Wolf realizaron los planos de la primera construcción y se le atribuye al italiano Andrés Blanqui la fachada y los espacios interiores del convento. La obra fue concluída en 1732.
.A partir de las primeras décadas del siglo XIX el edificio tuvo varios destinos, entre ellos una escuela de dibujo creada por el Gral. Manuel Belgrano y, a partir de los años setenta funcionó en sus claustros el Asilo de Mendigos.El edificio y el área en general fueron lugares privilegiados dentro del plan de saneamiento y embellecimiento del primer Intendente de Buenos Aires, Torcuato de Alvear.
El arquitecto Juan Buschiazzo fue el responsable de la gran remodelación que se realizara a lo largo de la década del ochenta del siglo 19, reciclaje que puede considerarse pionero y uno de los mejores de la ciudad de Buenos Aires. El mismo incluyó, en el Centro Cultural la construcción de varios pabellones, la capilla, hoy transformada en auditorio, como así también fachadas, muros y terrazas de estilo italianizante.
Posteriormente se instaló en el edificio el Hogar de Ancianos General Viamonte.En 1980 se remodeló el complejo para su nueva función de Centro Cultural, tarea encomendada a los arquitectos Clorindo Testa, Jacques Bedel y Luis Benedit.
Cuelga del techo una grieta de pintura
Una cáscara solitaria
Como toda grieta
Cuelga como tu nombre en esta noche
Amenaza desplomar su cuerpo de papel
Es vigilia lo que el reloj tensa
Abre en alas los brazos mutilados
Un ocre tímido forma manchas en su cuerpo
Pesa como el tiempo acumulado
Ya no hay blanco que soporte la condena
Todo es cáscara que cae
Nada más que lo rebelde de este nombre
Golpea en mis labios como fruta que madura
El gajo que me quita el sueño
Este cielo que tan bajo vuela
Que por lo bajo te nombra