Nuestra Visión
El Museo Bernasconi, concebido como el Primer Museo Argentino para la Escuela Primaria, enseña y orienta desde una estructura dinámica, transformándose, como ideó su creadora Rosario Vera Peñaloza, en una "escuela viva". Este Museo se plantea como un ambiente de libertad con cierta intencionalidad lúdica, siendo la combinación deseada el aprender y disfrutar.
Nuestra Misión
Fachada por calle Catamarca
Como todo Museo, somos una institución permanente, sin fines de lucro y al servicio de la comunidad; dedicado a la adquisición, conservación, investigación y comunicación de los testimonios materiales de las personas y su medio ambiente, con fines de estudio, recreación y educación. Nuestra característica de Primer Museo Para la Escuela Primaria nos hace compañeros de la educación primaria, siendo el alumno de ésta nuestro principal destinatario.
El Museo Bernasconi se muestra atento a la realidad de los niños de hoy, sumergidos en un contexto tecnológico y de constantes estímulos, para poder dirigirnos hacia ellos en su propio lenguaje. De esta manera las colecciones adquieren una presentación dinámica, posibilitando constantemente la amplitud de conocimiento en los niños y adultos que las visiten.
Nuestra Filosofía
El Museo abarca todo 1º Piso
Para la conducción del Museo Bernasconi, desde la Coordinación General hemos aplicado un modelo de acción abierto, activo y adaptable. Valoramos constantemente el aporte y compromiso del equipo de trabajo, que se encarga de perseguir el éxito de la gestión. Entendemos por gestión la ejecución de un trabajo técnico-pedagógico que permita alcanzar los objetivos propuestos, involucrando tanto a agentes de la misma Institución como a ciudadanos de la comunidad en la que nos encontramos insertos.
Una plaga de manzanas acecha en esta tregua
Rojas se agitan como señuelos
Traen pulida su piel de escamas
Traen el corazón blando como la arena
Llegaron hasta aquí por el hambre del deseo
De todos los sembrados eligieron el más joven
El que la boca no probó
El que se atreve a florecer mientras el edén duerme
Cuelgan como gotas de vino
Algunas sin consuelo se desploman al vacío
Otras sedientas insisten con la boca abierta
Una de ellas rodó por mi mejilla
Eva la probó
El deseo tiene gusto a lágrimas de alcohol