El mejor Tango te espera en La Academia Tango Club
Situado en el corazón de Palermo, a escasas cuadras de Plaza Italia, todas las noches de martes a sábado abrimos las puertas a los mejores y más reconocidos músicos de Tango como Rodolfo Mederos, Víctor Lavallén, el Quinteto Real.
Con una propuesta integral, en un amplio y accesible espacio recientemente refaccionado, nuestras noches cuentan con una programación 100% dedicada al Tango, con la presentación en vivo de grandes músicos, orquestas de hasta 13 personas, las mejores voces del Tango mundial y noches de milonga. Complementan la propuesta, una deliciosa cocina de autor, una amplia selección de platos criollos y una destacada carta de vinos.
Con la dirección general a cargo de Rodolfo Roballos y Soledad Grigera; y Rodolfo Mederos como Director Honorario, La Academia Tango Club nació con una vocación de enseñanza y formación.
Hoy, después de 5 años de arduo trabajo, se consolida como la comunidad de orquestas más grande del mundo, contando en su plantilla con más de 120 músicos que dan vida a 7 Orquestas Típicas y una Orquesta de Guitarras.
La experiencia en La Academia Tango Club permite vivir la verdadera esencia del Tango. Un ambiente íntimo, de luces tenues, crea la calidez justa para que uno pueda perder la noción del tiempo para conectarse con cada nota, con cada acorde, con cada melodía. La Academia es un espacio atendido por sus propios músicos, sin interferencias, sin distorsiones, sin teatralización. La Academia Tango Club es el hogar del auténtico Tango argentino.
Vení a conocernos, te aseguramos que te vas a enamorar y vas a volver!
Quién de los dos recuerda el corazón de pólvora
La cuerda filosa en el cuello indefenso
El aire ausente y el cuerpo
Qué abismo hay que abrir que no sea puerta
Salto que se vuelve paso
Vacío que se vuelve huella
Qué cuerda hay que colgar que no se corte
Deseo de no ser y ser deseado
Agujas que giran miserables
En qué paño muere abierta la otra herida
En qué herida muere abierto el otro paño
En qué tumba retumba la piel y el labio
Quién de los dos recuerda el corazón de pólvora
la cuerda filosa
el cuello indefenso
la silla que cae.