En la otra puerta

Compañía Urbana

Compañía Urbana
Repeto 927
Martínez
Buenos Aires
Argentina

¿Es posible complementar una actividad tan comercial como la intermediacion inmobiliaria con la promoción del arte?

En Compañia Urbana pensamos que si.

Pues entendemos que debe haber una estética en la manera en que llevamos adelante la comercialización de los inmuebles.

Una cierta forma, que nos represente.

Un equilibrio, entre las partes.

Un color que sea mas humano que el del dinero.

Y esos elementos que en su conjunto definen una obra de arte, son las bases de nuestra filosofia de hacer negocios.

Para que el contacto entre la gente y nuestra empresa nazca desde lo humano y no desde lo meramente comercial, hemos decidido promover a nuevos artistas para difundir sus obras. Para acercarnos mas a la persona, a su espíritu, a su humanidad.

Abriremos periódicamente muestras en nuestros locales para compartir buenos momentos y buen arte.

Otros espacios de arte para visitar

  • CABA

  • 9 DE JULIO

  • ADROGUé

  • AVELLANEDA

  • BAHíA BLANCA

  • BANFIELD

  • BERAZATEGUI

  • BOULOGNE

  • BRAGADO

  • CANNING

  • CARLOS TEJEDOR

  • CARMEN DE PATAGONES

  • CASTELAR

  • CITY BELL

  • CIUDAD DE LA PLATA

  • CIUDADELA

  • EL PALOMAR

  • ENSENADA

  • FLORIDA

  • GENERAL MADARIAGA

  • HAEDO

  • JOSé C. PAZ

  • JUNíN

  • LA PLATA

  • LOMAS DE ZAMORA

  • LOMAS DEL MIRADOR

  • MAIPú

  • MAR DEL PLATA

  • MAR DEL PLATA

  • MAR DEL PLATA

  • MARTíNEZ

  • MERLO

  • MORóN

  • OLAVARRíA

  • OLIVOS

  • PALOMAR

  • PILAR

  • PINAMAR

  • QUILMES

  • RAMOS MEJíA

  • REMEDIOS DE ESCALADA

  • SAN ANDRéS DE GILES

  • SAN ANTONIO DE ARECO

  • SAN FERNANDO

  • SAN ISIDRO

  • SAN JUSTO

  • SAN NICOLáS DE LOS ARROYOS

  • SAN PEDRO

  • SANTA TERESITA

  • TAPIALES

  • TEMPERLEY

  • TIGRE

  • TRES ARROYOS

  • TRES DE FEBRERO

  • TRES DE FEBRERO

  • VICENTE LóPEZ

  • VICTORIA

  • VILLA BALLESTER

  • VILLA MARTELLI

  • WILDE

  • SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA

  • RESISTENCIA

  • PUERTO MADRYN

  • RAWSON

  • AGUA DE ORO

  • BIALET MASSé

  • CIUDAD DE CóRDOBA

  • COLONIA CAROYA

  • COSQUíN

  • GüEMES

  • RíO CUARTO

  • SAN MARCOS SIERRAS

  • SANTA MARíA DE PUNILLA

  • TANTI

  • TOTORAL

  • UNQUILLO

  • VILLA ALLENDE

  • VILLA CARLOS PAZ

  • VILLA GENERAL BELGRANO

  • VILLA MARíA

  • CIUDAD DE CORRIENTES

  • CHAJARí

  • CONCEPCIóN DEL URUGUAY

  • CONCORDIA

  • GUALEGAYCHú

  • GUALEGUAY

  • PARANá

  • VICTORIA

  • CALILEGUA

  • LA QUIACA

  • LIBERTADOR GENERAL SAN MARTíN

  • MAIMARá

  • SALINAS GRANDES

  • SAN SALVADOR DE JUJUY

  • TILCARA

  • SANTA ROSA

  • LA PLATA

  • CIUDAD DE MENDOZA

  • GODOY CRUZ

  • GUAYMALLéN

  • LAVALLE

  • SAN MARTíN

  • ARISTóBULO DEL VALLE

  • OBERá

  • POSADAS

  • NEUQUéN

  • PLOTTIER

  • SAN CARLOS DE BARILOCHE

  • ROSARIO

  • CAFAYATE

  • CIUDAD DE SALTA

  • SANTA VICTORIA ESTE

  • CIUDAD DE SAN JUAN

  • CIUDAD DE SAN LUIS

  • LA CAROLINA

  • CERES

  • ROSARIO

  • VENADO TUERTO

  • LA BANDA

  • SANTIAGO DEL ESTERO

  • RíO GRANDE

  • USHUAIA

  • TODAS

  • SAN MIGUEL DE TUCUMáN

  • ¿Cuál es el título de la novela de Juan José Saer que se ambienta en la reunión de una familia para festejar fin de año y cenar un cordero asado?

    Ricardo Piglia

    Ricardo Piglia

    Las dos criaturas

    Las dos criaturas

    Por Daniel Ruiz Rubini

    El poema de hoy

    San Martín (1810)

    Anduve, San Martín, tanto y de sitio en sitio
    que descarté tu traje, tus espuelas, sabía
    que alguna vez, andando en los caminos
    hechos para volver, en los finales
    de cordillera, en la pureza
    de la intemperie que de ti heredarnos,
    nos íbamos a ver de un día a otro.

    Cuesta diferenciar entre los nudos
    de ceibo, entre raíces,
    entre senderos señalar tu rostro,
    entre los pájaros distinguir tu mirada,
    encontrar en el aire tu existencia.

    Eres la tierra que nos diste, un ramo
    de cedrón que golpea con su aroma,
    que no sabemos dónde está, de dónde
    llega su olor de patria a las praderas.
    Te galopamos, San Martín, salimos
    amaneciendo a recorrer tu cuerpo,
    respiramos hectáreas de tu sombra,
    hacemos fuego sobre tu estatura.

    Eres extenso entre todos los héroes.

    Otros fueron de mesa en mesa,
    de encrucijada en torbellino,
    tú fuiste construido de confines,
    y empezamos a ver tu geografía,
    tu planicie final, tu territorio.

    Mientras mayor el tiempo disemina
    como agua eterna los terrones
    del rencor, los afilados
    hallazgos de la hoguera,
    más terreno comprendes, más semillas
    de tu tranquilidad pueblan los cerros,
    más extensión das a la primavera.

    El hombre que construye es luego el humo
    de lo que construyó, nadie renace
    de su propio brasero consumido:
    de su disminución hizo existencia,
    cayó cuando no tuvo más que polvo.

    Tu abarcaste en la muerte más espacio.

    Tu muerte fue un silencio de granero.
    Pasó la vida tuya, y otras vidas,
    se abrieron puertas, se elevaron muros
    y la espiga salió a ser derramada.

    San Martín, otros capitanes
    fulguran más que tú, llevan bordados
    sus pámpanos de sal fosforescentes,
    otros hablan aún como cascadas,
    pero no hay uno como tú, vestido
    de tierra y soledad, de nieve y trébol.
    Te encontramos al retornar del río,
    te saludamos en la forma agraria
    de la Tucumania florida,
    y en los caminos, a caballo
    te cruzamos corriendo y levantando
    tu vestidura, padre polvoriento.

    Hoy el sol y la luna, el viento grande
    maduran tu linaje, tu sencilla
    composición: tu verdad era
    verdad de tierra, arenoso amasijo,
    estable como el pan, lámina fresca
    de greda y cereales, pampa pura.

    Y así eres hasta hoy, luna y galope,
    estación de soldados, intemperie,
    por donde vamos otra vez guerreando,
    caminando entre pueblos y llanuras,
    estableciendo tu verdad terrestre,
    esparciendo tu germen espacioso,
    aventando las páginas del trigo.

    Así sea, y que no nos acompañe
    la paz hasta que entremos
    después de los combates, a tu cuerpo
    y duerma la medida que tuvimos
    en tu extensión de paz germinadora.

    Pablo Neruda

    Canto general (1950)
    enlaotrapuerta.com.ar - Archivo de noticias