Entre las múltiples apetencias culturales que completaban el equipaje de la inmigración, magro en efectos materiales y repleto de aspiraciones, el amor por el teatro tuvo un significado muy especial.
En los grupos nacionales como el español e italiano las experiencias lírico-dramáticas, ópera, zarzuela, convocaban auditorios ansiosos de revivir la atmósfera de las lejanas comarcas natales. Era como si el arte dramático fuera a paliar en parte el trauma del desarraigo. Centenares de miles, arrancados por los hambres y las guerras, al tiempo que afianzaban sus lazos materiales con el que sería su nuevo hogar, se aferraban a formas culturales que con ellos había cruzado los mares.
Desde las organizaciones de mutua ayuda, pasando por la agremiación, la escolaridad complementaria, el periodismo, se llega a esa máxima expresión artística, suma de variadas disciplinas, comunicadora por excelencia , que es el teatro.
A partir de la definición de Isaac León Peretz: "Teatro, escuela para adultos", el movimiento teatral parte desde su origen mismo de una actitud definitivamente militante. Y apoyando la definición de Peretz en algo más que una postura docente, se completa entre nosotros y perfecciona con la actitud dinámica de "teatro movilizador de conciencias" que tan brillantemente ilustrara Romain Rolland .
Las inquietudes culturales, las pasiones políticas, las necesidades sociales del pueblo argentino se confunden e integran con estados de ánimo de las masas inmigrantes, que día a día se van desprendiendo, no sin cicatrices, de hábitos y rasgos, al tiempo que nuevos modos de vida y cambios económicos generan distintas manifestaciones.
Uno de los pioneros significativos en el área teatral, el IFT, junto con el Teatro del Pueblo y otros teatros de existencia quizás menos orgánica, no solo apela justicieramente al reconocimiento general por la nobleza y compromiso de sus espectáculos. Se impone señalar con igual energía el rol de estos teatros independientes en la creación de ámbitos de experimentación y estudio, generadores de personalidades de elevado nivel en los planos actoral, de dirección, creación escénica y musical, como también el estímulo a una dramaturgia inspirada en los mismos valores no conformistas que inspiraron su génesis.
La lana hilvana la noche
Abren la trama las agujas de las horas
En cada punto cuenta los días
Blanca una abuela teje
Noches cielo que la vigilia alumbra
Un rocío nuevo turba las hojas lentas
Esta luna de castañas prueba el aroma del café
Lleva los ojos abiertos del pez que en el mes habita
Hay un lugar donde el destino estalla
La grieta donde se vierte la fe
Un cáliz que derrama el vino
Una herida como promesa abierta
Hace tiempo esta piel se volvió marzo
Y es tan único el vacío