Bar histórico de Buenos Aires. Centro Cultural. Lugar de juegos, música y cerveza artesanal. Fuiste al Lorca. Estaba la de Almodóvar y todavía no la habías visto. O una comedia francesa, que ya ni te acordás cómo se llama. Saliste y te comiste una muzza de parado, en Güerrín. De lejos, miraste con nostalgia la Giralda, puteaste porque el San Martín sigue cerrado y esquivaste actores muy disfrazados que te invitaron a una obra que nunca vas a ver. En la misma vereda, esa librería pulgosa que vende en australes te generó cariño. Y después dudaste: ¿y ahora qué? ¿San Telmo, Almagro, Palermo? Cualquier lugar menos otra vez el Paseo La Plaza, dijiste. No te vayas de Corrientes. Cruzá la calle. Hoy se abre La Paz Arriba. Hace 70 años que existe pero hoy se abre. De verdad. De nuevo. Si no sabés qué eran estos billares, preguntale a tu viejo. Si querés saber qué hay hoy, subí la escalera de Montevideo 421. Desde ahora, la calle Corrientes llena el espacio que le faltaba.
Herida de arma
Herida de fuego
Herida de ausencia
Herida de urgencia
Herida de años
Herida de hastío
Herida de espanto
Herida de hambre
Herida por hambre
Herida de barro
Herida con sarro
Heridas abiertas
Abiertas las venas
Mordidos los labios
Herida de amor
Herida de bala
Herida de muerte