Sede Social
Esta propiedad que dispone de 17 m. de frente por 92 m. de fondo, no contaba con todas las comodidades necesarias para el desarrollo de las actividades, por lo cual se encaró un programa de obras y modificaciones que la fueron adecuando a las necesidades requeridas, obras que en sus distintas etapas se continúan realizando hasta la actualidad.
Hoy la sede social, verdadero orgullo para nuestra Entidad cuenta con dos amplios salones destinados a fiestas, reuniones sociales o conferencias (uno con capacidad en banquetes para 700 personas, equipado con escenario y sala de audio, y el otro destinado a reuniones más pequeñas con capacidad para 180 personas); bufete social; instalaciones sanitarias; cocina; secretaría social y oficinas administrativas; biblioteca; gimnasio, polideportivo con canchas de fútbol reducido y voley con sus respectivas instalaciones sanitarias y duchas; plaza para juegos infantiles; zona de recreación; cancha de tejo y parrillas. Por su excelente ubicación geográfica y las amplias comodidades que brinda, nuestra sede social es utilizada por distintas Entidades de nuestra colectividad que eligen sus salones para realizar sus propios actos, como así también en actos oficiales del Gobierno Argentino, Español y de la Xunta de Galicia.
Las comodidades que fue proporcionando la sede social, fueron cambiando poco a poco la vida de la Sociedad, desde un comienzo permitió a los asociados contar con un centro para reunirse con mayor frecuencia, incorporando nuevas actividades, llegando a la actualidad en que no solo es frecuentada por los hijos de Vedra, sino que también participan gentes de diversos lugares de Galicia, en su mayor parte y por razones de afinidad o amistad, originarios de los Ayuntamientos de Boqueixón y Teo.
Hace días que no duermo
Ciego
Con el vacío de los párpados
Livianos
Inútiles
Hace días
Meses
Veo voces
Mudas súplicas
El dolor de una herida que no sangra
No hace mucho
Cayó una hoja
Lejos de su tallo
En silencio
Oculta
Entre ajenos amarillos
Y murió
No como muere el día
Junto a la fe del próximo
Murió como muere un hombre
Con la verdad irreversible del tormento
Hace noches
Otras noches
Llegaban voces
Como niño con caricias
Con pequeñas manos cóncavas
a los oídos abiertos
y al cuerpo escuchando
Hace noches que no duermo
Gira el vientre y gira
El abismo
—Cielorraso—
Como gota imperturbable se desploma
Otra fe sin esperanzas
Y el silencio que oprime
Como un abrazo vacío.