"Trabajamos en base a la Biblioteca de Babel de Borges, que habla de unas salas hexagonales que se proyectan al infinito, trabajamos sobre esa base para mostrar todo el infinito que tiene la cultura argentina en estos pocos años de vida", sintetizó Pentimalli, en diálogo con Télam, minutos después de conocerse el veredicto del jurado.
La presidenta del Comité Organizador de la Participación Argentina en la Feria del Libro de Frankfurt (COFRA), Magdalena Faillace, estuvo acompañada en el estrado por el presidente de la Sociedad Central de Arquitectos, Daniel Silberfaden, y los miembros del jurado (integrado por los arquitectos María Teresa Egozcué, Ricardo Blanco, Alberto Bellucci, Roberto Frangolla y Jorge Hampton).
"Tengo la alegría de poder anunciar los resultados de un concurso, cuyos contenidos comenzaron a pensarse desde el primer momento de la conformación de COFRA", dijo Faillace y reiteró los ítems principales que debe contemplar el pabellón argentino el año próximo.
El pabellón con una superficie de 2.500 metros cuadrados, "en el año del Bicentenario debe ser una puesta en valor del país, mostrar una revisión de nuestro pasado y hacer un replanteo de lo que somos y lo que queremos ser", desgranó la embajadora e hizo hincapié en la necesidad de mostrar "nuestro mejor yo" en una arquitectura efímera.
"Los ejes que deben marcar nuestra presencia como país son: la diversidad cultural, el federalismo, los monumentos históricos, nuestra literatura, un espacio reservado para los escritores desaparecidos durante la dictadura militar, los libros prohibidos, nuestros paisajes naturales y un sector destinado a la Ciencia y la Tecnología", recordó.
De inmediato, un escribano del gobierno nacional abrió los sobres y se dieron a conocer primero el nombre de las menciones honoríficas para, por último, llamar a los tres finalistas y develar quién se hará cargo del proyecto del pabellón argentino.
El equipo ganador de Atilio Pentimalli está integrado por Ana Laura Arlia, Mariana Pons y Matías Lien Benítez.
El jurado destacó el volumen del proyecto ganador que "se define a partir de una sucesión de planos verticales de tela semitransparentes (velos suspendidos de la estructura).(...) Estas telas portarán imágenes y frases de los máximos exponentes de nuestra historia como Nación".
"Los planos de velos -telas- que se van carcomiendo los hexágonos lo que hacen es mostrar y no mostrar el interior del pabellón. Juegan con la sensualidad de descubrir cada uno su camino que es un poco lo que creo que nos pasa a todos. No funcionamos como una sociedad monolítica, lo hacemos a partir de individualidades que encuentran un camino y se encuentran en un lugar", explicó Pentimalli a Télam.
"Los íconos -dijo refiriéndose a distintas imágenes que se observan en la maqueta como el Che Guevara o Julio Cortázar- se fueron poniendo solos. Encontramos una foto de Mercedes Sosa y la pusimos. Está una imagen del Perito Moreno que fue a consecuencia del trabajo: nos dimos cuenta que la parte de un hexágono coincidía con la forma del glaciar".
Y agregó: "también el Auditorio se asemeja a las Quebradas de las Conchas en Jujuy y, en general, los hexágonos se parecen a esta provincia y también a Salta. Descubrimos que el pabellón contenía todo eso -no sólo el cuento de Borges- sin que nos diéramos cuenta".
El último 18 de octubre, en el cierre de la Feria del Libro de Frankfurt 2009 (acontecimiento editorial más importante del mundo), el país invitado de honor de este año -China- hizo el traspaso de ese alto reconocimiento a la Argentina.
Una idea cae sobre la hoja
Una idea de las que se lleva el viento
Como hojas que se lleva el viento
Y que caen sobre otra idea
Una ilusión cruza una idea
Una ilusión furiosa como un fósforo
Fósforos que arden solamente solos
Y que encienden hogueras como soles
Una emoción arde en la piel
Quema como una carta de amor
Ilusiona esta hoja de papel
Y saber que nada más es una idea
Una idea de las que se lleva el viento
Y que no termina de caer