21 de diciembre de 2011
El Premio Nobel de Literatura José Saramago quiso convertir la vivienda situada en el complejo que alberga su casa y su biblioteca en el pueblo de Tías, en un lugar de encuentro de escritores de todo el mundo con Lanzarote. Es un sueño que no pudo hacer realidad antes de su muerte, el 18 de junio de 2010. Su viuda, la periodista Pilar del Río, presidenta de la Fundación José Saramago, retoma ahora este proyecto y promueve la creación de una beca para que literatos de "primer nivel y cualquier idioma" se establezcan durante un tiempo en la Isla y "puedan escribir aquí sus obras e impartir alguna conferencia".
La construcción en la que se alojará a los creadores es un inmueble de dos habitaciones, un espacioso salón y un jardín, entre otras estancias. La primera invitada de José y Pilar que se hospedó en esa morada fue la viuda de Borges, María Kodama, que visitó la Isla en febrero de 2008 para hablar junto a Saramago de la obra de su marido. Por ella han pasado también la escritora y periodista mexicana Ángeles Mastretta, "ministros de Cultura de distintos países" y destacados amigos de Saramago y Del Río.
"Queremos que la casa sea una cuenca cultural de esta balsa de piedra que es Lanzarote y que irradie desde la Isla para el resto del mundo. Será beneficioso para Canarias y la cultura. Desde aquí se entiende bien el mundo", afirmó ayer Del Río, que el pasado martes fue distinguida por la Delegación del Gobierno en Canarias por su compromiso e implicación en la lucha contra la violencia de género y en defensa de los derechos de las mujeres.
Del Río ya se ha puesto en contacto con "empresas importantes" para que financien la beca, de la que no se ha fijado su cuantía. Precisó que esta iniciativa tiene su modelo en el programa de la Fundación Guggenheim, cuyos candidatos deben tener una excepcional habilidad académica y creativa.
El no cae
desde su cielo
precipita un sin destino
cae
anticipa el aire
se acelera
se retuerce
y cae
El no cae
por peso propio
aliviado
desterrado
olvidado
cae
Se fragmenta
en otros
en muchos
en astillados no
me toques –no
te quiero –no
me importa
no
El no cae
desde su infierno
cae
a un sin destino
a la sal en la arena
y se espanta
se eleva
como una escasa bruma
como nubes inminentes
como aire aún violento
como no obsesivo
como no cegado
como no absoluto
absolutamente no
El no asciende
se desclava del helio
se inunda a tres mil metros
desgarra el viento en dos sílabas
congela su cielo
ese sólido cielo
ese sólido no
y se fragmenta
en otros
en muchos
en agonizantes no
me olvides –no
me ignores –no
me dejes –no
te vayas
no
El no sube
ella no