La tarde aún no caía y las sillas que fueron puestas en forma de anfiteatro en la calle Maure al 3900 ya se estaban ocupando con los vecinos, invitados y amigos que asistieron al lugar. Es que en ese lugar funciona la Asociación de Fomento Federico Lacroze y hasta allí llegó el maestro Lucho Repetto con su quinteto para interpretar un amplio repertorio tanguero.
Numerosos cantantes fueron seleccionados para este día, talentosos artistas que de tango saben mucho y que en el marco del acompañamiento de Lucho Repetto hicieron un importante debut en la tarde del sábado.
Los cantantes Alicia Flores, Carlos Noguel, Graciela Fabri, María Roldán fueron los que abrieron la tarde cuando todavía el sol estaba en lo alto. Los vecinos comenzaban a sacar sus sillas a la vereda y en voz baja repetían a coro la letra de ese tango que siempre quisieron escuchar y ahora lo tenían en la puerta de su casa.
En la pista de baile que iba desde el cordón de la vereda hasta la primera fila del casi centenar de sillas repletas de espectadores se lucieron Víctor Chamorro junto a su compañera Daniela Longo, ambos bailarines de la Academia Nacional del Tango. También estuvieron profesores de Baile de la institución y la profesora Élida Casco que bailó con Daniel Salvucci, conductor de Circuito Milonguero, que se emite por FM Class 91.9 y que fue el locutor oficial del ciclo Tango a la Calle del sábado.
El dúo de Temperley Buena Yunta, formado por Gladys Buozys y Valeria Abate en piano y voz interpretó versiones de tangos clásicos durante el intervalo, Roberto Del Solar fue invitado especialmente al escenario y la madrina del ciclo Elba Cristian, también se hizo presente con su voz.
El público era variado. Una señora que había salido a barrer la vereda fue uno de los primeros asistentes Detrás de las sillas una pareja de chicos junto a su perro trajeron el mate y se sentaron en el umbral de la puerta para disfrutar la música. Una parejita de jóvenes apoyada en un árbol escuchaba sorprendida y aplaudía a rabiar cada interpretación. Varios transeúntes, de paso por allí, se detenían perplejos con la bolsa repleta de frutas y artículos del supermercado de enfrente; acercando una silla, se quedaban presenciando el espectáculo. Más de uno habrá llegado tarde con las compras a su casa, pero estaba bien justificado. Si hasta el mismo Esteban Morgado, consagrado guitarrista, se detuvo a escuchar y aplaudir a Lucho Repetto y sus artistas cuando pasaba por el lugar para buscar su auto.
Luego se presentaron el Pollo Mactas y Maia Varés para cerrar el ciclo de los cantantes invitados. En el final, el quinteto a pleno con Yoyo Pane en bandoneón, Julieta Correche en flauta traversa, Walter Muñóz en la percusión y Pablo Ladjet en el bajo junto a Lucho Repetto en piano interpretaron sus obras junto a los cantantes oficiales de la formación: Raúl Leonardo, Ariel Lagos, Sergio Masal, Beatriz Ayas y Gerardo Emilio.
Una chica del lugar, sorprendida por la música en el barrio, no dejaba de aplaudir cada interpretación y lamentándose del último tema, suplicaba que canten Como dos extraños, su tango preferido. Ya era tarde. La noche cubría las luces de la calle y mientras se desarmaban los equipos y se volvían a apilar las sillas, algunos vecinos retomaban el camino a sus casas, a la vuelta de la esquina, tal vez silbando un tango bajito, ese último que le quedó sonando antes del aplauso final, dándole vueltas en la cabeza y esperando que se repita.
Según nos cuenta Marta Iglesias, responsble de la prensa y difusión del ciclo y una pieza clave en el éxito del mismo, las próximas funciones del ciclo serán el 30 de noviembre, 14 y 21 de diciembre en el mismo lugar, Maure 3955, con entrada libre y gratuita.
Ricardo Cardone
Quién de los dos recuerda el corazón de pólvora
La cuerda filosa en el cuello indefenso
El aire ausente y el cuerpo
Qué abismo hay que abrir que no sea puerta
Salto que se vuelve paso
Vacío que se vuelve huella
Qué cuerda hay que colgar que no se corte
Deseo de no ser y ser deseado
Agujas que giran miserables
En qué paño muere abierta la otra herida
En qué herida muere abierto el otro paño
En qué tumba retumba la piel y el labio
Quién de los dos recuerda el corazón de pólvora
la cuerda filosa
el cuello indefenso
la silla que cae.