Vilagarcía cambió de acento estos días y habló con deje argentino porque la capital arousana se convirtió durante un ratito en Cosquín al albergar provisionalmente la sede del festival que celebra esa ciudad.
Todo comenzó el viernes por la mañana, cuando una delegación del país americano fue recibida en el Concello de Vilagarcía. Continuó por la noche con una gran fiesta en el auditorio, en la que artistas argentinos y gallegos, compartieron sus ritmos tradicionales.
Hubo muchas, pero la estrella indiscutible fue Jaime Torres, quien actuó ante un numeroso auditorio en el que tenía muchos paisanos del otro lado del Atlántico. Por supuesto que la música del charango de Torres fue muy aplaudida, como lo fueron todos los artistas que actuaron a lo largo de la noche. Torres es uno de los artistas más reconocidos de Argentina y llegó hace unos días a Vilagarcía procedente de París y Chile.
El pianista argentino afincado en la capital arousana, Juan Carlos Cambas, fue el encargado de abrir el acto en un auditorio que ya conoce. Después de él fueron saliendo todos los invitados a esta gala tan especial. Entre ellos figuraba la cantante Paola Bernal, quien interpretó una canción de Violeta Parra y que habían cantado los mineros chilenos que acaban de abandonar su encierro en las profundidades y cuyo título es Arriba quemando el sol.
Los ritmos argentinos volvieron a sonar en el auditorio para cerrar este festival de Cosquín que ha cumplido este año su 50 aniversario y que por primera vez se ha celebrado en Vilagarcía, España.