La fiesta del Bicentenario arrancó el viernes 21 de mayo, en Capital Federal, después de una larga espera. El domingo 23 iba hacer la fiesta del folclore con músicos reconocidos como Los Tekis y Jaime Torres entre otros que se suspendió a causa de la fuerte tormenta que se produjo ese día aunque al día siguiente el folclore pudo dejar su marca.
A las 15:00 Hs comenzó el homenaje al folclore, el plato fuerte de ese día, con Jaime Torres bajo la compañía de Gustavo Santaolalla. Hubo una pausa del folclore que lo rellenaron con el encuentro de la selección argentina de fútbol y también con el homenaje musical a las películas nacionales.
Un poco pasadas las 21:00 el folclore volvió hacer eje de atención con el chaqueño Palavecino y Soledad como principales destacados y finalizó cerca de las 23:00 Hs esperando a otro evento importante: El tango.
El martes 25 terminaron los festejos con el himno nacional encabezado por Fito Paéz con Jaime Torres en el escenario, alrededor de 200 artistas estuvieron entonandolo, y poniendo el broche de oro a los festejos.
El fin de semana largo no fue un fin de semana más. Fue el recordatorio por los 200 años de la Revolución de mayo. Y a través del arte junto con la tradición, hicieron una gran labor memorable en todos los corazones de los argentinos que pudieron estar presentes y los que no también se llevarán un grato recuerdo.
El folclore demostró una vez más porque se siente tan identificado en los argentinos y porque es un estilo muy esuchado en el norte del país.
No te pido lo que nunca te pido
No que mires esa foto sobre la desolación
Con la tierra barrida por un soplo
¿Puede la mano de Dios ser tan mansa?
Si miras bien
ahora salen lombrices como brotes de césped
Con los ojos hambrientos
con el cuerpo rociado de miedo
Sacan una mano y sacan las dos
¿Ves cómo te saludan y te piden ayuda y te quieren?
Antes allí había hombres sabios como árboles
Y árboles como nubes amarillas
Nubes como agua
que sembraban hombres que sembraban niños
Todo era verde y madera
Una nube se abrió en el cielo como un rayo
Y llovió fuego