Así lo informó el titular del área Martín Sánchez, quien recorrió las obras acompañado por el Ingeniero Walter Cabezas técnico del organismo, un referente del grupo cooperativo y un grupo trabajadores.
Las huellas de más de 10 kilómetros de extensión se ejecutaron en ambas márgenes del Río Grande a la altura del Angosto de Perchel, donde la Quebrada de Humahuaca alcanza la amplitud mínima (sólo 100 metros) y se ubican las Canteras del área de Yerba Buena.
Expresó que estos nuevos frentes de gran belleza y calidad, donde actualmente se extrae, selecciona y ordena el material fueron adaptados para la labor de hombres y mujeres del lugar organizados en grupos cooperativos y comunidades originarias.
Dijo además que junto a estos grupos se promovió la próxima instalación de un galpón para cortado y perfilado de laja, sistema que perfeccionará la presentación de estas rocas de aplicación.
El funcionario comentó que la ejecución de estas nuevas huellas, implicó el uso de topadoras, palas cargadoras, camión volcador y movilización en carretón, con una inversión estimada de casi 40 mil pesos.
Sobre las bondades de las rocas trabajadas por pobladores de la Quebrada, Sánchez indicó que las piedras se caracterizan por sus bancos de pizarras y esquistos pizarrosos de colores que varían desde gris verdoso a morado, y hasta a veces ornamentados con dendritas de oxido de hierro y manganeso que semejan los mal llamados helechos fósiles, con una belleza particular.
De ahí que instó al respaldo de este sector social a los efectos de lograr una correcta inserción de esta producción en el mercado y asegurar la sustentabilidad de decenas de familias de la zona.