Con la serenidad que lo caracteriza, León Gieco se presentó en la sala de conferencia de prensa del club Sarmiento junto al cantante Andrés Giménez de D-Mente y los músicos que los acompañan minutos antes de subir al escenario y brindó una breve conferencia de prensa en la cual habló de sus proyectos, del Oscar y de la diversidad de estilos musicales por los que se destaca.
Amigo de Don Sixto Palavecino, con quien compartió buena parte de su historia musical y se vieron juntos en varios recitales y grabaciones, recibió una escultura en homenaje a su contribución al folclore santiagueño.
Es bien sabido que su compromiso excede a la música y Mundo Alas, uno de sus proyectos en los que convoca a artistas con capacidades diferentes a recorrer el país y mostrar su arte, cada día se fortalece más. No ha obtenido un Oscar por ello, pero como bien suele decir cada vez que se lo preguntan, "el Oscar ya me lo dio el Flaco Spinetta cuando me dijo que ustedes se lo merecen por todo lo que hacen. Eso es más importante que haberlo recibido". Y añadió que espera volver el año que viene para presentarse con Mundo Alas. Fueron dos o tres preguntas y a subir al escenario porque los tiempos corren en La Banda y el Festival de La Salamanca no espera.
Abrió su noche con el inevitable Sólo le pido a Dios, aclamado por el público, y continuó con un repertorio principalmente folclórico: Zitarrosa y Buenaventura Luna con su Zamba por Vos, Puentecito de mi río y después Cuando llegue el alba pasando por varios temas de su repertorio. El cierre antes de los bises fue con Pensar en nada y después siguió, como siempre, a causa del público que no cesa. A su fin fuegos artificiales iluminaron la noche bandeña, tal vez como una despedida a León del escenario, tal vez como un anuncio de que la noche recién estaba comenzando.
Ricardo Cardone
Enviado especial
Ahora duerme como un niño sobre el pecho
Tanto roble, tanto alcohol
Sabio como el río y su aire lento
Esa piel que el sueño mece
Quién podrá con tanto vértigo
Qué madera talló el cauce
Todo es borde en este abismo
Todo es último en diciembre
Cae la piedra en el último desvelo
Y todo vuelve a empezar