El 24 de mayo, en la víspera del día del bicentenario de la Revolución de Mayo, la Ciudad será el escenario de un acontecimiento esperado durante tres años: la reapertura del teatro Colón después de su largo proceso de restauración. El festejo, organizado por el Gobierno porteño, empezará con un gran acto en la avenida 9 de Julio, con la proyección en la fachada del teatro de una recopilación de los grandes momentos del Colón. Y culminará con una función especial para 2.400 invitados, incluyendo a la presidenta de la Nación, que disfrutarán de la ópera La Bohème y de un fragmento del Lago de los Cisnes.
La celebración arranca a las 19. La fachada del teatro sobre Cerrito se usará como una pantalla, de 80 metros por 60. Allí, con una técnica llamada mapping, proyectarán un compilado sobre la historia del Colón. Usarán nueve proyectores de media tonelada cada uno. Al mismo tiempo, más de cien artistas interactuarán en vivo con las imágenes desde un escenario.
La proyección fue producida por más de 150 personas que trabajaron durante dos meses. Además de reunir material fílmico con las arias más populares y las actuaciones más recordadas, viajaron por el mundo para entrevistar a figuras como Montserrat Caballé, José Carreras, Zubin Mehta y Maya Plissetskaya, entre otros artistas que pasaron por el teatro.
Los organizadores esperan la presencia de más de 60.000 personas y anticiparon que el evento no se suspenderá por lluvia. Después, la fiesta seguirá puertas adentro del Colón, aunque la gente podrá seguir todo lo que ocurra desde dos pantallas de leds.
La segunda parte de la celebración será una función especial y elegante. Los 2.400 asistentes deberán lucir trajes oscuros y vestidos de cóctel. Apenas el 10% serán funcionarios del Gobierno Nacional y de la Ciudad, incluyendo a la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y todo su gabinete, y al Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y a otros presidentes latinoamericanos invitados para la celebración del Bicentenario. El resto serán personalidades del arte, la música y la cultura. Como la mezzosoprano Teresa Berganza o autoridades de otras salas líricas importantes, como el Liceu de Barcelona o el Teatro Real de Madrid. Todos ingresarán por una alfombra roja, desplegada en la entrada de la calle Libertad. Hace un mes que empezaron a mandarles las invitaciones. Según revelaron los organizadores, recibieron más de 5.000 pedidos de gente que quiere asistir, pero debieron limitarse a las 2.400 localidades del teatro.
La función, que empezará a las 20.30 durará una hora y veinte minutos. Macri y la presidenta la seguirán desde el palco de ceremonias. La primera parte estará dedicada a la ópera, con el primer y el segundo acto de La Bohème, de Puccini. Y en la segunda, será el turno del ballet con un fragmento del Lago de los Cisnes, de Tchaikovsky. Participarán todos los cuerpos artísticos y escenotécnicos del Colón. Al término del espectáculo, el jefe de Gobierno será el anfitrión de un cóctel en el Salón Dorado y el foyer.
Los festejos serán televisados en directo a todo el país por Canal 13, en una transmisión a la que se sumarán las provincias. Por ejemplo, desde Tilcara saludará al Colón una banda de sikuris. "El teatro tiene una capacidad limitada, por eso pensamos en hacer festejos en la calle y en una transmisión nacional (explicó el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi). Porque la reapertura del Colón es una fiesta de todos".
En esta tierra los refugios son de fuego
Y el aire abriga como manto de agua hirviendo
Ha llegado la noche antes de que la tarde asome
Y el hombre se quiebra como un papel calcinado
Nadie oye el crepitar de la piel
Nadie oye el corazón que aún late
Ahora cae una lluvia más débil que el hollín
Ahora caen las últimas gotas de cielo
Aire como fuego
Fuego como tierra
Tierra como agua
Agua como aire
Sobre un cielo que arde no habrá otro cielo
Sobre la tierra que arde no habrá otra tierra
Sobre un hombre que arde no habrá memoria
Una hélice gira sobre una nube de escombros
Ruge ante la mirada de nadie
Lejos el cielo devora el último aullido
Aún los recuerdos llueven