El mercado del arte sigue sorprendiendo. En una puja telefónica, durante una subasta de la casa Christie's de París, un coleccionista anónimo pagó 53 millones de dólares por una escultura de Amedeo Modigliani.
La cifra "es un récord para una obra del artista incluyendo todas las categorías", es decir pinturas y esculturas, según señaló la casa de subasta. La obra estaba valuada inicialmente entre 3.300 y 7.200 millones de dólares.
La obra es una cabeza femenina en piedra caliza, de 64 centímetros, y fue esculpida por el artista italiano entre 1910 y 1912. Proviene de la colección del empresario Gastón Levy (1893-1977), creador de la cadena de supermercados Monoprix.
Expuesta por primera vez en el Salón de Otoño en 1912, la escultura logra combinar "una estructura muy marcada y la emoción característica del trabajo
del artista", subrayó Christie's.
Esta escultura, una cabeza ovalada, ojos con forma de almendra, pequeña y
fina boca y nariz fina y larga con el cuello también alargado, se inscribe en los retratos característicos del artista italiano nacido en Toscana.
Modigliani, de origen humilde, vivió entre 1884 y 1920. Con su familia se había trasladado a París, donde sobrevivió prácticamente de encargos de retratos. En la "Ciudad luz" cultivó su talento artístico a la par que otros pintores famosos como Pablo Picasso o Diego Rivera, con quienes mantuvo grandes diferencias.
El artista italiano se hizo famoso por sus retratos de mujeres de figuras y caras alargadas. Está considerado uno de los artistas más importantes del arte moderno y del siglo XX. Paradójicamente, hoy se pagan fortunas por las obras de este artista que murió de tuberculosos, sumido en la pobreza.
Una idea cae sobre la hoja
Una idea de las que se lleva el viento
Como hojas que se lleva el viento
Y que caen sobre otra idea
Una ilusión cruza una idea
Una ilusión furiosa como un fósforo
Fósforos que arden solamente solos
Y que encienden hogueras como soles
Una emoción arde en la piel
Quema como una carta de amor
Ilusiona esta hoja de papel
Y saber que nada más es una idea
Una idea de las que se lleva el viento
Y que no termina de caer