El XX Festival de La Salamanca se despide esta noche en el estadio del Club Sarmiento luego de cuatro noches de despliegue de música y danza interpretadas por variados y talentosos artistas que confirmaron el nivel del festival que se organiza cada año en la ciudad de La Banda, provincia de Santiago del Estero.
La Salamanca, según reza la leyenda, es una cueva situada en lo impenetrable del monte donde se dirigen los que están dispuestos a pactar con el diablo a cambio de recibir dotes artísticos. Sólo algunos de ellos podrán obtenerlos luego de pasar las pruebas. En la Salamanca, los aprendices de brujo viven una fiesta cotidiana, cantan, ríen y bailan entregados a todo tipo de placeres.
En la fiesta que es esta vigésima edición de la Salamanca, las cosas no fueron diferentes; un público fiel y paciente se fue congregando en las instalaciones del Club Sarmiento decidido a vivir una verdadera fiesta con la música; así, cantaron y bailaron hasta la salida del sol y entrelazaron sus espíritus con los distintos hacedores del arte de la música y la danza.
La última noche de uno de los festivales folclóricos más reconocidos de Argentina reunirá una vez más, voces, instrumentos y danza sobre un escenario al que acuden los que están deseosos de obtener la virtuosidad, los que deben pasar por las pruebas para obtenerla. Una noche más en La Salamanca, con duendes, brujos y diablos.
Ricardo Cardone
Enviado especial
En mi piel desfilan horas como puñales
Abren heridas repletas de huesos
Remiendan cicatrices infectadas
Cortan de raíz cualquier recuerdo
Bajo mi piel corre un río remoto
Qué cordillera lo habrá condenado a la vida
De qué mar indiferente será víctima
Horas como horas como años
Piel como piel como tiempo
Demasiada piel
Demasiados años
Que el tiempo no abandone a esta piel reseca
Que en esta herida las horas hallen sangre