"Tengo 72 años y toco desde los cinco. No puedo imaginar mi vida no ligada al instrumento". Así se expresaba el argentino Jaime Torres que llegó a Vilagarcía acompañado de toda su pasión, para actuar mañana en el auditorio, que se convertirá así en una sede española del festival argentino de Cosquín.
Torres es uno de los mayores representantes de la música tradicional americana y por eso constituye la gran apuesta de este festival. Llega a Vilagarcía tras haber pasado por París y China y aquí dejará una muestra de lo que puede hacerse musicalmente hablando, con el charango. Ese instrumento de diez cuerdas que hacían sonar las manos de los campesinos y al que ahora el buen hacer de Jaime Torres ha dado prestigio.
"Vengo con el espíritu de poder dejar una pequeña muestra del sonido de este instrumento. Vengo con el ánimo optimista y con la capacidad de sorprenderme intacta", decía en el auditorio donde presentó su concierto acompañado por el cónsul de Argentina en Vigo, Roberto Budiño y por el concejal de Cultura, Xosé Castro Ratón.
Precisamente el cónsul celebró su llegada porque "para los argentinos que estamos viviendo en Galicia la presencia de Jaime es como cumplir un sueño".
Jaime Torres actuará el viernes 15 de octubre , a partir de las nueve de la noche, en el auditorio en un concierto gratuito. Tocará "música de distintos países de América del Sur" y "el resto del repertorio lo va haciendo la gente". Junto a él actuará el dúo formado por el gaiteiro Daniel Bellón y el acordeonista Diego Maceiras.
Ya el sábado el festival continuará con la presencia del pianista argentino afincado en Vilagarcía e impulsor de este ciclo, Juan Carlos Cambas. Tras él subirán al escenario el grupo vocal femenino Aymamá, la quenista Mariana Cayón y la cantante Paola Bernal.
Paralelamente podrá disfrutarse, a partir del jueves 14 de octubre, una exposición del pintor padronés Carlos Bóveda, quien pintó Galicia desde su exilio en Buenos Aires.
A fuego lento quema Noé su arca
Bajo el casco arde un fuego manso
Un fuego noble
Arde con la tenacidad del hambre
Confía en que en horas o en días devorará la madera
O en meses
O en años
Sólo sabe el fuego del instante atemporal
Del punto ciego de todas las agujas
Donde el segundo voraz tiene la letanía del lustro
Le llevará ese instante consumir la nave
A ningún salvaje protegerá el arca
Cada cual habrá anidado en su infierno
Perplejo como un náufrago
Noé contempla la condena
Esa pena durará horas o días
Meses o años
Hasta que no exista arca milagrosa
Y todo vuelva a suceder
Cuando el deseo nos queme las manos
Y nos llene de besos