José María Mercado nació en Abra Pampa (Pcia. de Jujuy) el 9 de Agosto de 1930, pueblo donde creció e hizo sus estudios primarios, continuándolos en la Escuela Normal de Humahuaca. Ya recibido de maestro ejerció en escuelas de la Puna Jujeña enseñando a sus alumnos a interpretar quena, charango, guitarra, bombo y poesía. Además formó el conjunto "Los Changuitos de la Puna" llegando a actuar en el Teatro Mitre y en la provincia de Tucumán.
Años más tarde se radica en la ciudad de La Plata (pcia. de Buenos Aires) para estudiar la carrera de Ingeniero Agrónomo, la cual abandona por su sagrado deber de enseñar.
En lo artístico, además de ejecutante de guitarra e instrumentos regionales como charango y quena, se destacó como autor de poesías y canciones dedicadas a la región de la Puna y Quebrada de Humahuaca, entre ellas: Soy de la Puna, Clavelito Tilcareño, El Aguilareño, Linda Purmamarqueñita, temas que fueron grabados en discos de reconocidos artistas como Uña Ramos y Jaime Torres entre otros. Pero también esas canciones son las que cantan los pueblos de su terruño, el mayor galardón que puede recibir un artista popular.
Un artista que agigantó su figura en la preocupación y perseverancia de testimoniar el patrimonio intangible del pueblo jujeño, sus palabras, su música. Fue así que produjo grabaciones que hoy son parte de la historia de estas comunidades, logrando inmortalizar la voz de grandes artistas como él: Domingo Zerpa, Germán Choquevilca, Marcia y Alfredo, Jorge Calvetti, los bandoneones de Máximo Puma y Chango Bellido y el primer disco de Tomás Lipán.
En la enseñaza, actualmente dictaba cursos como profesor de instrumentos típicos argentinos en la Escuela de Danzas Tradicionales Argentinas de la Ciudad de La Plata. Además enseñaba en la Escuela Nº 18 que funciona en la Unidad 9.
A qué sabe el aliento del olvido
Tendrá el gusto rancio de todos los alientos
Será húmedo y procaz
Despreciable se escapará del labio
Contaminará la fragancia de la flor
La deshojará en pétalos que floten
De flor en flor
Pétalo a pétalo
Cubrirán de seda al aire insípido
El polen en sus poros sabrá a tierra indócil
Jurarán no claudicar como la flor que ahora es tallo
Antes pura madre
Ahora pura corteza
En la memoria blanda del que olvida