"Esta es la primera vez que participamos juntos de un evento internacional con un proyecto colectivo. Es una experiencia llena de emociones, incertidumbres, trabajo, diálogos, sentidos, entusiasmos y encuentros", cuentan a Télam desde Bolivia, donde se instalaron esta semana.
Para esta Bienal -que se desarrollará durante un mes en museos, galerías y espacios de La Paz- fueron invitados 34 artistas representantes de Brasil, Colombia, Chile, México, España, Checoslovaquia, Argentina, Perú y Alemania.
La obras de los fotógrafos argentinos fueron seleccionadas entre 300 de 25 países por los curadores chilenos Justo Pastor Mellado de Chile y José Bedoya (Chile) y la crítica de arte de la Bienal, la italiana Michella Pentimalli.
El conjunto de imágenes escogidas incluye tres fotos de cada ensayo personal que hablan juntas sobre "el rescate de una identidad y una estética propia. Nacen de la voluntad de embellecer el espacio cotidiano y de hacerlo singular con pequeños gestos que parecen irrelevantes, pero que en definitiva pueblan la vida", indica González Vignone.
Marión amplía este concepto y señala que "no tratan sobre grandes hazañas, sino de acciones y cosas simples con las que convivimos y compartimos los días. Son esos frentes que no interesan a ninguna batalla, pero que están ahí formando parte de lo cotidiano".
El nombre "Donde se da lo cotidiano, lo extraordinario no falta" fue elegido porque "lo que nos inquietaba a cada uno se conectaba, nuestros ensayos individuales dialogan y crecen. Trabajar en grupo es una elección que tiene valor para nosotros", sostiene Liste sobre este proyecto que se gestó en 2010.
En ese sentido, las fotos se disponen juntas espacialmente para que el espectador las encuentre "mezcladas como una nube de imágenes", aclaran. El visitante, así, se sentirá interpelado por las formas múltiples contemporáneas y los diálogos que propone cada individualidad en un todo visual.
Aunque las motivaciones surgen de situaciones cotidianas y tienen un norte común, cada autor por su cuenta indaga sobre diferentes espacios que conforman una lectura compleja y a la vez complementaria.
"Remiserías" es el caso de Paola Fontana, quien toma las salas de espera nocturnas de las remiserías en el conurbano bonaerense y la capital. "Son espacios de trabajo que albergan a quienes con sus vehículos dan servicio de traslado. De alguna forma, el pasajero que aguarda tiene la sensación de ingresar a un ámbito de atención de público pero cargado de una intimidad tal que las transforma", comenta la fotógrafa.
En el caso de Liste se presenta "La vuelta a Casa. Espacio de lo cotidiano" con imágenes que registran el hastío, el cansancio y la desolación de la gente que transita las calles cercanas a la Terminal de Retiro alrededor de las siete de la tarde.
"Mi motivación -dice Liste- nació por el desgaste que me genera el andar por Buenos Aires. Así fue que me lancé a fotografiar a la gente de mi ciudad, con la necesidad de conocer y comprender el mundo que habito".
En "La arquitectura del trabajo", González Vignone mezcla su ojo fotográfico con su profesión de arquitecta para retratar oficinas de Buenos Aires. "La arquitectura puede cambiar el estado de ánimo y la relación con el otro y con uno mismo. Este trabajo nace del agobio y la alienación que puede producir el lugar de trabajo", explica.
Este cúmulo de imágenes cargadas de simbolismos y formas muestra rincones no apreciados y pequeñas decoraciones que invitan a una nueva mirada sobre ambientes que se cruzan sin detenimiento.
"Un lugar, una casa" de Caiazza está atravesado por la pregunta sobre "el habitar" y exhibe a la casa "como un espacio íntimo, apropiado, de anhelo, sueño y realidad. Cada foto es una posibilidad. Una forma de habitar y una singularidad", enfatiza.
Por último, Federico Marión presenta "Conurbano" donde indaga fotográficamente sobre el gran escenario de los suburbios bonaerenses.
"Es un lugar más pobre, caótico, con menos recursos. Estas condiciones generan un paisaje más genuino y representativo de la expresión popular. Los carteles, las calles y las casas llevan la impronta de quien las hizo y no las de un modelo `correcto´ a seguir", asegura Marión a Télam.
La Bienal Internacional de Arte de Bolivia fue creada en 1999 y en la última década se constituyó como un gran espacio de significación para el desarrollo de la creación artística contemporánea en ese país.
En sus diferentes ámbitos se han incluido concursos, exposiciones internacionales con invitados de honor y retrospectivas a artistas que han aportado su mirada y sus conceptos al desarrollo de las artes visuales bolivianas.
Hasta el 12 de noviembre próximo, artistas visuales de todo el mundo se congregarán en La Paz, entre ellos estos cinco jóvenes fotógrafos argentinos que con su mirada presentan un concepto potente sobre los espacios comunes, la vida cotidiana y el intercambio naturalizado.
Por Leticia Pogoriles
Brillante como la noche se va
Lleva hojas ciegas en las manos
Cielos de rayos de estrellas de balas
Se va como se va la hora más deseada
Nada es tan blando como el plomo del disparo
Como la lluvia en la piel y duerme apenas
La noche es luz de tierra en los ojos
La lluvia como las horas hasta que dejen de gotear
Un dolor a sangre hay en el pecho
Un dolor nauseabundo a huesos podridos
Un dolor a lluvia que no cesa
Un dolor a sombra mojada
El disparo se oye como una cama vacía
El silencio pólvora en el pecho
Y nada más nube de azufre
Brillante como la noche que no vuelve
Se va