El discurso del rey fue la gran ganadora de la noche en una de las fiestas del espéctaculo más importantes del mundo.
Al menos entre el público, el triunfo de El discurso del rey en la entrega de los Oscar no sólo no fue sorprendente sino también fue justo. Steven Spielberg dio el nombre del filme británico.
Hasta las 16 horas del 28 de febrero se manifestó de acuerdo con el premio al filme protagonizado por Colin Firth, Geoffrey Rush y Helena Bonham Carter.
Entre los críticos no hubo en esta temporada de premiación tanto consenso, ni mucho menos. El influyente Roger Ebert había mostrado su favoritismo por Red social.
El Círculo de Críticos Cinematográficos de Londres también había premiado al filme de Fincher por sobre el de Hooper.
A favor de El discurso del rey estuvieron los sindicatos de actores y productores de los Estados Unidos, que la coronaron como la mejor a modo de camino de flores hacia el Oscar.
Pero al margen de la vencedora y su principal competidora, queda una discusión abierta sobre las diez nominadas a mejor película que disparó la frase con la que Steven Spielberg presentó la categoría.
El cineasta lanzó, con el sobre en la mano: "La que gane esta noche se va a unir a un grupo en el que están On the waterfront (Nido de ratas), Midnight cowboy (Perdidos en la noche), El Padrino (The Godfather) y El francotirador (The deer hunter). Y las que pierdan, se unirán a uno en el que está El ciudadano (Citizen Kane)".
Que se caigan todos los planetas
Que se astillen todas las ventanas
Que el mar se vuelva lava y fuego
Y que no llueva más
Pero nunca más
Que se calle cada uno de los pájaros
Que de toda rama cuelguen piedras
Que en todos los caminos
se derramen todos los desiertos
Que la nieve derrita montañas
Y recuerdos y voluntades
Y que la noche venga a rescatarnos
De este lado del espejo