La experiencia estética suele deparar cierta felicidad, despierta la sensibilidad y sirve de estímulo al pensamiento. Si es cierto que el arte nos invita a descubrir universos diferentes, Rómulo Macció, Alejandro Puente y Luís Felipe Noé, abrirán ante nuestros ojos mundos que acaso nunca imaginamos.
Los paisajes de Roma, Venecia y Nueva York de Macció, las selvas amazónicas y el caos de Noé, los diseños de América que se remontan a culturas originarias de Puente, nos llegan enaltecidos por la lejanía. Los colores y las formas aparecen exaltados, fuera de su cotidianeidad, la belleza es más intensa y significativa, se trata de obras y pinturas elaboradas con visiones retrospectivas, que han pasado por el tamiz selectivo de la memoria. Lo maravilloso de Noé, la sensualidad que esconden las líneas puras de Puente, lo sublime en la pintura de Macció, nos muestran que la memoria resguarda lo relevante.
El prestigio de estos tres artistas está consolidado, no necesita confirmación alguna, pero estamos orgullosos de exhibir sus obras en un espacio privilegiado, como un tesoro, ya que por duras que sean las circunstancias que nos toquen atravesar, su talento siempre será motivo de celebración para los argentinos.
Ana Martínez Quijano
RÓMULO MACCIÓ nace en Buenos Aires en 1931. Desde los 14 años trabaja en publicidad y como pintor es autodidacta. En 1961, junto con Jorge de la Vega, Ernesto Deira y Luís Felipe Noé, forma el grupo Nueva Figuración que, además de la figura, revaloriza lo expresivo y la gestualidad. En 1963 y 1985 participa de la Bienal de San Pablo y en 1968 y 1988 de la de Venecia. Macció vive y trabaja en Buenos Aires, en el Barrio de la Boca, enclave artístico por excelencia de la inmigración italiana que inspira gran parte de sus paisajes urbanos y del Río de la Plata. Sus pinturas se destacan por su profundo valor expresivo.
ALEJANDRO PUENTE nace en La Plata en 1933. Estudia Teoría de la Visión con Héctor Cartier. Funda el grupo "SI", con el que realiza su primera exposición grupal. Junto a Cesar Paternosto presenta "La Geometría Sensible". Obtiene la beca Guggenheim y viaja a EE.UU. Unidos. En 1970 expone en el Museo de Arte Moderno de Nueva Cork, que hace dos años integra una de sus obras a la colección. Es académico de Número en la Academia de Bellas Artes. Sus abstracciones fusionan la estética minimalista con la cultura precolombina.
LUIS FELIPE NOÉ, nace en Buenos Aires en 1933. A los dieciocho años ingresa al taller de Horacio Butler y a la Facultad de Derecho, que abandona en 1955. Se inicia en el periodismo y escribe críticas de arte en el diario El Mundo. En 1961 funda junto con Deira, Macció y De la Vega el grupo Otra Figuración, que expone en 1963 en el Museo Nacional de Bellas, y en 1965 en el de Arte Moderno de Río de Janeiro. Participa del Premio Guggenheim, en 1985 integra el sector histórico de la Bienal de San Pablo y este año representará a la Argentina en la Bienal de Venecia. Si bien es uno de los más “internacionales” entre los artistas argentinos -vive dos años en Nueva York y 11 en París-, su pintura es profundamente “latinoamericana”, tanto en su temática como en su gesto dramático.
ArteBa abrirá sus puertas el 22 de mayo y permanecerá abierta hasta el 26 de mayo en el predio de La Rural, Av. Sarmiento 2704, Buenos Aires,
Arde la leña dócil
Un canto de pájaro la distrajo del hachero
O ese otro árbol de franca compañía
El tiempo habrá trenzado sus ramas
La lluvia las habrá unido por azar
Por amor
Una hoja cubrió otra hoja
Fueron horizonte único que se eleva
Sobre la corteza que cobija a toda savia
Ahora arde en motines
Arde rebelde un cuerpo sobre el otro
Estallan sobre un suelo de cenizas
No habrá lluvia que se vuelva savia
No habrá savia que se vuelva lluvia
Todo es cíclico
Hasta que el amor estalla y arde
Hasta que se consume