Un lienzo atribuido por error a un pintor anónimo del barroco holandés y olvidado en los almacenes del Museo Boijmans Van Beuningen de Rotterdam resultó ser obra de Rembrandt van Rijn, según informó el museo citando a expertos.
Se trata del lienzo Tobías y su mujer, que fue atribuido por error a un alumno de la escuela de pintura holandesa del siglo XVII pero que, finalmente pudo ser atribuido al maestro holandés.
En el lienzo se aprecia una escena doméstica típica del siglo XVII, con Tobías ataviado a la usanza de esa época, sentado (a la izquierda del cuadro) al lado de la chimenea del hogar, con un fuego muy débil, al lado de su mujer, sentada, a su vez, a la izquierda.
La escena es iluminada de manera tenue con rayos de sol suaves provenientes de la ventana izquierda del salón de la casa. La luz envuelve y baña todo el ambiente.
Rembrandt Harmenszoon van Rijn, nacido en Leiden el 15 de julio de 1606 y fallecido en Amsterdam el 4 de octubre de 1669, es uno de los mayores pintores y grabadores de la historia del arte.
Sus trabajos se desarrollan durante la denominada edad de oro de Holanda, su período de mayor apogeo económico, científico y cultural.
El descubrimiento fue realizado por Ernts van de Wetering, experto en la obra de Rembrandt. Después de nuevos y minuciosos análisis, el experto logró determinar que la obra fue realizada por Rembrandt. "No cabe duda de ello. Se trata de un cuadro de Rembrandt Van Rijn", aseguró.
"Existe un paralelismo claro entre Tobías y su mujer y el grabado Pedro y Johannes, de 1659 (obra de Rembrandt) y también en la manera de pintar las siluetas y el diseño de la perspectiva" explica Wetering.
El lienzo permaneció durante años oculto en el almacén del museo y se pensó que su autor era un discípulo de la escuela pictórica del XVII.
Debajo de este desierto corre un río de lava
La arena necia oculta los latidos
Como este cuerpo que se ve no respirar
Debajo el río con su lengua de fuego
Un estallido que la arena apenas oye
El desierto nunca sabe ni de sístoles ni de diástoles
Nadie siente el pulso de estas venas
Este río de agua hirviendo que asomó en estos ojos
Este cráter que se abre como piel
Hay demasiado sol sobre la arena
Demasiada luz de plomo
Tanto miedo a que la roca vuele
Por los aires