También se cumplieron los 100 de una de las composiciones más emblemáticas del género, "La cumparsita". Como el tango no es argentino ni uruguayo, sino rioplatense, "La cumparsita", como pieza instrumental, fue escrita por el uruguayo Gerardo Matos Rodriguez y al poco tiempo, orquestada por Roberto Firpo, se estrenó en 1916, en la Confitería La Giralda, frente a la Plaza independencia de Montevideo. Este joya del repertorio popular fue declarada himno popular y cultural del Uruguay, por una ley aprobada por su Poder Legislativo, en 1998.
Los mayores valores musicales que tiene el Uruguay son la murga y el candombe, porque representan parte de una identidad como país que no se repite en ningún otro. Sin embargo, el tango tiene un arraigo muy fuerte, al punto que puede servir de mascarón de proa del Ministerio de Turismo, que luego de cumplirse los 100 de "La cumparsita", estrenó una campaña de difusión-homenaje que involucró a todos los departamentos de la República Oriental. Participaron la pareja de baile de Lorena Gonzalez Cattaneo y Gastón Camejo y el músico Luciano Supervielle, que se encargó del toque electrónico de esta nueva versión.
Cayó un ángel
Tan minúsculo
Tan alado
Tan cruel
Descalzo erró el pedestal celeste
Qué duda habrá cobrado tal venganza
En qué rojo laberinto se habrá perdido su mirada
¿No habrá oído a su lira vibrar?
Ahora yace de espaldas en la tierra
Abiertos los brazos
Las alas inútiles
Cayó cóncavo entre la cúpula y el campanario
Golpeó contra el bronce que atormenta
Fueron tres martillazos secos
La oración comenzó
Si parece uno más que implora al cielo
Ese cielo sin perfiles
Tan frontal
Tan delgado