En la localidad de Catua, Departamento Susques se desarrolló con total éxito la XVII Feria Internacional del Trueque, una práctica ancestral que sirve para fortalecer el espíritu de hermandad del Pueblo Atacameño que habita en Susques y de San Pedro de Atacama.
El acto protocolar tuvo lugar en la avenida principal donde se entonaron las estrofas de los himnos de Argentina y de Chile tras lo cual se rindió homenaje a la Pachamama y se entregaron medallas recordatorias a las autoridades comunales y aborígenes de Catua y de San Pedro de Atacama.
Después del corte de cintas que dejó formalmente habilitada la XVII Feria Internacional del Trueque, el delegado titular de la comunidad aborigen catua coquena Pantaleón Cañari indicó: "Gracias a Dios y a nuestra Pachamama desde el 2002 en adelante venimos desarrollando año tras año tanto aquí como en Chile la feria del trueque, uniendo lazos de hermandad entre los atacameños, ese principalmente es el sentido de la feria", dijo.
Indicó que durante la feria la gente de Catua pudo cambiar sus artesanías en ónix y mármol, tejidos en lana de llama y oveja, y demás mercadería por calzado, ropa y utensilios. También recordó que antiguamente estos viajes se hacían en burro.
Explicó que "no hay un reglamento rígido para el trueque, pero si busca que la gente troque por la necesidad pero no por lo comercial".
Por su parte Rubén Reyes Aimani, consejero nacional atacameño y concejal de la comuna de San Pedro de Atacama, dijo que la delegación chilena estuvo compuesta por 42 personas proveniente de 26 comunidades.
Señaló que el Pueblo atacameño antiguamente tiene una forma de abastecerse para poder subsistir en este territorio y para ello existe el trueque, asegurando que "con toda la tecnología que existe y los nuevos productos, la feria del trueque tendió a desaparecer pero de una u otra forma nosotros la hemos fortalecido".
"El trueque no solo con los hermanos de Catua, también lo hacemos con los hermanos de Bolivia y del Pueblo de Atacama" dijo Reyes Aimani, agregando que "ojalá nunca se pierda esta costumbre".
Entre los productos que intercambió la comunidad chilena se encuentran el algarrobo y chañar, que son productos nativos que antiguamente se trocaba pero hoy en día la gente necesita zapatos, ropa usada y frutas secas (como orejón de pera, membrillo), utensilios entre otros productos.
En Catua los trocaron por polenta, maíz pisado y derivados del maíz, sidra y artesanías, para eventualmente poder comercializarlos en San Pedro de Atacama, un lugar muy turístico.
Por su parte el Comisionado Municipal de Catua, René Gerón, se mostró conforme con el desarrollo del evento cultural, del cual dijo sirvió para reivindicar y ratificar el compromiso de las autoridades para continuar con la feria, reflotando nuestra cultura y las costumbres que heredamos de nuestros ancestros.
Se trata de mantener viva la cultura del trueque y más que nada que la gente de Susques se congregue y se integre con el Norte de Chile.
Si bien el sábado se desarrolló la feria y hubo un encuentro cultural con música folclórica y números artísticos, el domingo se concretó una mesa de diálogo y debate para coordinar la próxima edición de la feria que se realizará en San Pedro de Atacama, Chile.
Expresó que en esta edición de la Feria "ha nacido otra alternativa de organización y de recepción a las delegaciones porque ahora se recibe en casa de familia a cuatro o cinco integrantes que vienen de Chile y pueden intercambiar experiencias de vida, vivencias y la gente lo recibe en su casa de familia".
Destacó la participación del Gobierno de la Provincia a través de la Secretaría de Turismo y Cultura, con una asistencia económica, a la Secretaria de Integración Regional, a la Dirección de Transporte y al Banco de Acción Social.
Isidro González, de la comuna de San Pedro de Atacama, indicó que es una cosa muy buena la feria pero tambien poder recuperar nuestras tradiciones y contento dijo que "nos llevamos productos para consumo como la harina con la que haremos ofrendas para el Día de las Almas".
Expresó su deseo de que los límites no nos dividan como pueblo y que si bien pueden existir diferencias, en la parte humana somos todos iguales.
Frente a qué lluvia cesará tu último recuerdo
En qué cofre se ahogará tu risa
Qué fue del secreto de tu mano
Qué fue del espejo y su despojo
Es piedra lo que sangra
Es la cicatriz del llanto
El labio del beso adormecido
La sombra que al rostro lava
Muerde el muelle al río que recuerda
Como el oleaje a la obstinada orilla
Ya no hay agua que madure en tierra seca
Este desierto hoy queda como tuyo
Este grano de arena, antes semilla y fruto
Esta estación del tiempo
Donde la urgencia desteje voluntades
Donde el olvido abriga