Buenos Aires, 13 de marzo: La Fundación El Libro, organizadora de la 45.° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires anunció hoy que Rita Segato será la autora a cargo de la inauguración.
Rita Segato cursó estudios secundarios y universitarios en Buenos Aires, la licenciatura en Antropología de la UBA y egresó del Conservatorio Municipal "Manuel de Falla" y de la Escuela Nacional de Danzas. Luego se especializó en etnomusicología en el Instituto Interamericano de Etnomusicología y Folklore de Caracas y, finalmente, se doctoró en Antropología Social en la Universidad de Queens´s de Belfast.
Fue profesora del Departamento de Antropología de la Universidad de Brasilia, de los posgrados interdisciplinares de Bioética y de Derechos Humanos de esa misma casa de estudios, desde 1998 es investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones de Brasil, profesora visitante en distintos doctorados en universidades de América Latina, y en 2019 ha inaugurado la Cátedra de Pensamiento Incómodo en la Universidad Nacional de General San Martín.
Referente del feminismo y de la problemática de la violencia contra las mujeres, Rita Segato se constituye como una palabra ineludible a nivel internacional, de cada vez mayor proyección. Entre las distinciones y premios recibidos puede mencionarse el Premio Latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales CLACSO 50 Años, en 2017.
Es autora de numerosos libros, entre ellos Las estructuras elementales de la violencia; La nación y sus otros; y Contrapedagogías de la crueldad.
Respecto de la invitación para inaugurar la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Rita dice: "Me siento muy honrada por esta invitación a la fiesta de un país de lectores como es el nuestro. Un país en el cual alguien puede hacerse célebre por pensar. Un país donde la imaginación no ha sido derrotada."
María Teresa Carbano, presidenta de la FEL, agrega: "la aceptación por Rita está entre las grandes noticias de este año en la Feria y es un primer anuncio de un acontecimiento cultural que sigue liderando la promoción del libro, la lectura y la cultura toda en América Latina".
Con Rita Segato ocurre que por tercera vez consecutiva una mujer da el discurso inaugural de la Feria. Las anteriores fueron Luisa Valenzuela (2017) y Claudia Piñeiro (2018).
Fuiste recubriéndome
mármol de furia y pena
pedestal de hielo
deshojándome en espinas
en pétalos exactos
en piedra movediza
en claves de mí
Fuiste derritiéndome
tallo a tallo
asfixiando las haches
respirando bronces agitados
aire rancio
agónicos silencios de cursivas
Fuiste negra blanca y fusa
amalgama
tres compases
un cielo a cuatro espacios
infierno en cinco líneas
silencio de redonda
cincel en si bemol
Talabas cada letra –cada músculo–
transcribiste un do en menores
un tres por cuatro
aliviaste una nota –la primera–
acentuaste otra nota –la olvidaste–
elegiste el cincel como palabra
el martillo una vez
y otra vez
y otra más
Golpeabas cada letra con mi nombre
la armonía de la roca deformada
–el hielo en andante–
rescataste mi boca
mi cuello de sílice
mis dedos intactos
músculos convexos
–mineral revelado–
relevado y converso
transportado
a tu lengua
Olvidaste el líquido –la piedra–
la pared uniforme
la incisión primera
la magnífica obertura de los labios
el color amarillo
lentamente
el color amarillo
y me cubriste de forma
–sin arcilla–
colosal y desnudo
–sin arcilla–
como un desierto en otoño
lentamente
en otoño
Quebrantaste la furia –las piernas–
tu deseo de única
y giraste aliviada
tan creadora y tan dueña
yo, de mí,
tan perfecto y esclavo
de unos dedos de artista
manos en gubias que huelen
a vacíos paréntesis
a inmóviles ocres
a disonantes duetos
en claves de mí
Huele a mármol
ahora huele a mármol
a tiempo asimétrico
a lluvia de erres
a tinta esparcida
Huele a huesos tallados
a notas ligadas al óleo
a tiempo fuerte pasado
a tiempo débil presente
Pero la oración era otra
el bloque aún misterio
mi cuerpo tu mente
solo de piano tus manos
subrayándote a tiempo
golpe a golpe –al unísono–
el tallo inminente
la raíz desterrada
La oración era otra
destallabas palabras
buscabas savia en el verde
–en el mármol–
desconocías la piedra
te licuabas en notas
en metros
en centímetros
si es que estabas
o no
Me veías humano –tan piedra–
conjugabas mis músculos
descubriste el espejo
el velo descorrido
la quinta aumentada
el cincel en el piso
el punto y aparte
tus brazos pulidos
tus ojos concéntricos
–el túnel–
tu mano en la piedra
–el lienzo–
el ocre en tu pecho
–los ocres–
No he podido imitarte
tallarte en el aire
quitarte la piedra
preferirte en bemoles
subirte una escala
–las eses por ces–
escribirte en mayúsculas
en puntos suspensivos
en cuerdas sostenidas
en mi mayor
Un conjunto de verdes
amarillos y otoño
te descorren el velo
el mármol por lienzo
el cincel por pincel
y mis dedos –martillos–
en colores ahogados
sobre el blanco dibujan
tus manos de piedra
tu cuerpo de ocre
tus ojos cerrados
azules cerrados
quemando las horas
frente a un mismo espejo
golpeando la piedra
–el hielo–
tallándome.