El 5 de septiembre se celebró como todos los años el Día del Lunfardo y para conmemorar esa fecha que recuerda la edición de Lunfardía, el libro de José Gobello, la Academia Porteña del Lunafardo realizará un espectáculo en su sede, ubicada en Estados Unidos 1379 de la Ciudad de Buenos Aires, el domingo 8 a las 17 hs. Este importante evento que forma parte de la propia escencia del tango contará con importantes artistas del género: poetas, músicos y cantantes. Con la conducción y la interpretación del actor Carlos Fernández, Radio de Tango emitirá en vivo su programación desde esta institución para todo el mundo desde las 17 hs por internet.
Sobre el día del Lunfardo:
Desde el 2000, todos los 5 de septiembre se celebra en Buenos Aires el Día del Lunfardo. Por iniciativa del periodista Marcelo Héctor Oliveri, miembro de la Academia Porteña del Lunfardo, la fecha conmemora el día de publicación de “Lunfardía”, libro de José Gobello, cuya primera edición en 1953 impulsó la valorización y el interés lingüístico de la jerga popular.
El origen del habla popular de la Argentina debe buscarse en las zonas marginales de la sociedad de fines del siglo XIX, específicamente en los sectores del hampa porteño. No es casual, entonces, que los primeros estudiosos de la jerga fueran funcionarios policiales (como Dellepiane o Fray Mocho) y tampoco que se la haya definido como una “lengua de los delincuentes”.
La palabra “lunfardo” tendría su origen en el gentilicio “lombardo”, término que llegó a ser sinónimo de ladrón porque los lombardos fueron, en el siglo XVIII, usureros y prestamistas, actividades por entonces impopulares. En esta línea, José S Álvarez “Fray Mocho”, en sus “Memorias de un vigilante”, menciona el “Mundo Lunfardo”, para citar un catálogo de actitudes delictivas de su tiempo.
“Mi noche triste”, de Pascual Contursi, es el primer tango-canción que incluyó letras lunfardas. En sus inicios, los tangos lunfardos contaron la vida arrabalera y compadre. Tras la crisis del 30, las letras comenzaron a mencionar temas como la pobreza, el desempleo (aparece la figura del linyera) y los valores desvirtuados del “siglo XX cambalache”.
Entre 1933 y 1953, la jerga sufrió un ataque de sectores conservadores de la sociedad, que rechazaban su transmisión en el medio radiofónico. Esta proscripción, cuyo momento más fuerte fue en 1943 bajo el gobierno del GOU, hizo que muchos tangos tuvieran que cambiar sus letras y títulos: “El bulín de la calle Ayacucho”, con letra de Celedonio Flores (en la foto) pasó a llamarse “Mi cuartito”. La medida, tanto autoritaria como mediocre, causó la mofa de los sectores medios y populares, para quienes el tango en lunfardo era un exitoso producto cultural de consumo cotidiano.