La Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia entregó equipamiento a sus Centros de Desarrollo Infantil y a ONG's que atienden a niños desde los 45 días a 4 años de edad.
Los elementos fueron brindados por la Comisión de Promoción y Asistencia de los Centros de Desarrollo Infantil Comunitarios dependiente del área mencionada conducida por la profesora Eva Díaz.
La funcionaria acompañada del doctor Sebastián Medina, Director de Niñez y Adolescencia y de la Directora de Adultos Mayores, profesora Elda Paoloni, otorgó a los responsables de cada uno de los CDI el siguiente equipamiento: 50 cunas, 120 cochecitos, 20 bañeras, 40 mesas de comer para bebes y 20 sillas. El acto de entrega se efectuó en el edificio Santa Cecilia, ubicado en el barrio de Chijra y ante la presencia de los niños y padres.
Son siete los CDI que dependen del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia. Entre ellos el Eva Perón, Herminio Arrieta, Nuestra Señora de Río Blanco, Guillermo Snopek, Mi pequeño mundo, San José de Perico y Santa Cecilia. En tanto que las organizaciones no gubernamentales beneficiadas en esta oportunidad fueron las dependientes de la Prelatura de Humahuaca, la Casa del Niño y Rinconcito de Luz, de Monterrico.
Al respecto, la directora del CDI San José de ciudad Perico, Sara Sayago manifestó en nombre de las directoras el agradecimiento a la Secretaria Eva Díaz y al Ministro Eduardo Alderete porque a lo largo del año, continuamente estuvieron recibiendo el equipamiento necesario para los centros, como ser materiales didácticos, insumos y demás para brindar a los niños que menos tienen un servicio mejor cada día, aseguró.
Qué ángel convocará a todo el universo
Quién le dirá a Belcebú que calme a este cielo que estalla
Hoy todos los mares se agitan como pena
Este vacío apaga cualquier sol
Que la tierra no se aferre a mi pie
Que cierre su boca hambrienta de despojos
No hay nada en este cuerpo que pueda alimentarla
Pedro sostiene firme la cuerda que gobierna
No oirá la voz quebrada de Luzbel
Ningún ángel contemplará el error
Ninguna divinidad es perfecta
Quién podrá devolverle la leña al árbol
En qué arena la soledad borrará mis huellas
Este desierto lleva el nombre de mis muertos
Que no regresan
Que me abandonan