El jueves 12 de mayo se inauguró la exposición de la artista Gabriela Bettini, con su obra Un tiempo casi cercano en el Centro Cultural Borges. La muestra, que cuenta con el auspicio de la Secretaria de Cultura de La Nación estará abierta al público hasta el 5 de junio, en la Sala 27 del complejo.
En esta exposición, Gabriela Bettini presenta una serie de dibujos en grafito y carbón sobre papel decorativo de pared. Los acompaña una pequeña instalación que consiste en brotes de pasto que parecen crecer de forma espontánea en las esquinas y rincones de la sala. Tanto la instalación como las superficies de los dibujos (varias capas de papeles que, desgarrados, se superponen y solapan) hablan del paso del tiempo.
En esta obra, "las paredes de una casa, lienzos enormes y tentadores de la infancia, han pasado a ser los contenedores de algunos recuerdos obstinados. Recuerdos que están vivos y a merced del tiempo y que asumen la forma de dibujos precisos, repletos de detalles, luces y sombras, brillos y reflejos", dice Bettini.
"Las imágenes representadas en los dibujos muestran diferentes espacios interiores de una casa. Son habitaciones casi del todo vacías que, se intuye, han estado habitadas. La casa, que existe realmente en la ciudad de La Plata, se transforma a través de los dibujos en un lugar que habita entre la realidad y la imaginación y que, tal vez, representa mi relación con este país", agregó la artista hispano-argentina que vive y trabaja en Madrid.
Un tiempo casi cercano, describe un lugar observado mayormente desde la distancia llenando y vaciándose de experiencias y recuerdos que la artista trata de recuperar, reaprender, mapear y reamueblar en cada viaje, con cada visita.
"Mientras tanto, el tiempo pasa y, como el título de la muestra evoca, es un tiempo casi cercano, cuyo transcurso se evidencia en ese pasto que crece irrefrenable por las ranuras", concluyó.
A qué sabe el aliento del olvido
Tendrá el gusto rancio de todos los alientos
Será húmedo y procaz
Despreciable se escapará del labio
Contaminará la fragancia de la flor
La deshojará en pétalos que floten
De flor en flor
Pétalo a pétalo
Cubrirán de seda al aire insípido
El polen en sus poros sabrá a tierra indócil
Jurarán no claudicar como la flor que ahora es tallo
Antes pura madre
Ahora pura corteza
En la memoria blanda del que olvida