El arte cumple un papel destacado en esta 45ª edición de la Exposición Anual de Agricultura, Ganadería, Industria, Comercio y Servicios, Expo 2010. El camino del arte comienza en varios stands de artesanos, sigue por la ruta del arte textil, continúa con una pared que muestra arte callejero y desemboca en el importante salón de la Sociedad Rural donde se exhiben más de 40 obras de jóvenes pintores locales, convocados por el concurso Sembrando arte y las colecciones de artistas consagrados.
Hay una entrada con canteros de flores que conduce al salón de exposiciones. En su interior se exhiben los cuadros seleccionados del II Salón de Arte Sociedad Rural de Tucumán y del II Concurso de Arte Sociedad Rural. Los ganadores se conocerán el 20, un día antes del comienzo de la primavera.
El Camino del Arte comienza con una cooperativa de 52 artesanos de Tafí del Valle que traen sus telares para trabajar en el predio, explicó Nilda Calliera, una de las organizadoras de este espacio. Entre las obras de artistas internacionalmente conocidos se encuentran las de Camilo Corradini, un empresario que de vivir en Barcelona se trasladó a Tafí del Valle y pinta bellas cabezas de caballos. Le siguen dos artistas de gran prestigio como son Juan Lascano, que realiza pinturas de gran realismo y Vivianne Duchini, quien se dedica a escultura de caballos. Ambas colecciones pertenecen a la galería Zubarán de Buenos Aires.
En tejidos hay preciosidades de todos colores, como muñequitos, almohadones (desde $ 40), alfombras, ponchos, mantas y pie de cama (de diferentes precios según el tamaño).
En la Expo este año se puede encontrar más diversidad. Entre las novedades hay stands con libros para todos los gustos y las edades. Además hay ofertas interesantes como dos novelas por $ 60 o tres libros de cuentos infantiles por $ 25. "Lo que más se vende son cuentos para chicos", informa Guillermo Rodríguez Mella.
Ayer había varios espectáculos mientras el concurso del caballo peruano convocaba a muchísimo público, los más pequeños prefirieron al Mago Espartaco. El ingreso de familias completas era incesante. Se calculaba que más de 4.000 personas visitan por día la muestra, especialmente durante el fin de semana.
La entrada cuesta $ 8 para los mayores y $ 6 para los niños menores de 12 años.
No es el tiempo la distancia
el hueco invisible
el labio en la sal
el error en los ojos
No es la falta en recorrerla
la voz tras puñal
el despertar solitario
la mañana a las seis
No es espejo la mentira
el coral de los ojos
la ruta de las manos
la madera diurna
No es el aire ni las hojas
ni el sol, nudo del cuello
ni la arena ni la historia
ni la cuerda ni el silencio
No es lo lento de una tarde
que jamás llegará a tiempo
ni desnudará la daga
la memoria de un reloj urgente
cuando las tablas vuelquen noches
y una historia se descuelgue
con la marca de una soga
con el único color
de los amores muertos