Que apareció, que no apareció, que hay detenidos, que no.
Las noticias fueron y vinieron pero el cuadro del pintor Vincent Van Gogh, Las Amapolas, robado el sábado en El Cairo seguía ayer en paradero desconocido y las autoridades egipcias buscan responsables ante los fallos de seguridad registrados.
Los resultados de las primeras investigaciones mostraron que el sistema de vigilancia del Museo de Arte Moderno Mahmud Jalil tenía graves deficiencias y que las cámaras de seguridad ubicadas en la sala que albergaba el cuadro,valuado en casi 51 millones de dólares, estaban estropeadas desde hace tiempo.
Además de las cámaras de la sala, tampoco funcionaban las colocadas en la entrada y salida del edificio ni el detector de metales situado en la puerta principal, ni tampoco los sistemas de alarma.
Ante esto se ha prohibido abandonar el país hasta que termine la investigación al jefe del sector de Artes Plásticas del Ministerio de Cultura, Mohsen Shaalen, así como a la directora y a los empleados de museo.
Las amapolas es una obra impresionista de la última etapa de Van Gogh (1853-1890). Según comentó Sabah Meligy, ex jefe de la Dirección Central de Museos y Exposiciones, la obra ya fue robada en 1978 y recuperada posteriormente.
Haz de luz entre las sombras
Témpano a la deriva
A qué estrella has hostigado
Rasgas las vestiduras de este mar en celo
Te abres paso como recuerdo
Nada existe al margen de tu senda
Nada permanece al perderte en la espesura
Jungla voraz
donde el silencio habita y el fuego muere
Llevas como lastre un cordal de amnesia
Fugaz hielo en llamaradas que huyes del pasado
La noche sólo abriga almas indefensas
Si de memoria somos y de olvido morimos
Por qué esta penumbra me condena al recuerdo
Haz de luz que nunca terminas de extinguirte