Comenzó el ciclo Somos Cultura en la jornada de ayer, con una brillante inauguración en el atrio de la basílica San Francisco con la actuación de Tukuta Gordillo y su navidad Quebradeña. El ciclo es organizado por la Secretaría de Turismo y Cultura de la provincia y durará durante los meses de enero y febrero.
El músico tilcareño contó con la participación de los hermanitos Tolaba y la actuación de Ruth Sumbaino. También tuvieron una destacada actuación el ballet de la Juventud Prolongada.
Esta movida cultural de verano, es coordinada por la Secretaría de Turismo y Cultura de la Provincia, iniciativa que contará con la participación de más de quinientos artistas que se desarrollará en trece ciudades del interior de la provincia.
El espectáculo brindado por Gordillo, donde la gente acompañó bailando todas las canciones de Navidad de la cultura andina, junto a danzas que se celebran en la región durante todo el mes de diciembre, como las de las cintas, el borrachito y el huachi torito.
Serán una veintena de espectáculos que se realizarán a lo largo y ancho de toda la provincia con entrada gratuita y al aire libre.
Dará participación a las distintas expresiones del arte local, como teatro, títeres, bandas locales y grupos folclóricos de la zona, murgas y danzas de distinto tipo como folclore, hip hop y árabe.
Con la propuesta se aspira a llenar un espacio importante en la cultura del verano, donde muchos jujeños no pueden salir de la provincia y además para la gran cantidad de turistas que visitarán Jujuy.
La Navidad en la Quebrada de Humahuaca asoma desde finales de noviembre, cuando empiezan a escucharse los sones de los tambores, los sikus, las quenas, cuando los grupos empiezan a ensayar, los misachicos, preparando las cintas y los pesebres.
Tukuta Gordillo explica cómo nació el espectáculo que se presentó el jueves en la iglesia San Francisco de esta ciudad.
"Yo rescato una vivencia propia. He desarrollado la música desde la vivencia de mis abuelos. Mi abuelo era un minero peruano, un gran músico del lago Titicaca. Ellos trajeron a la Quebrada de Humahuaca, con mi padre, minero potosino, la imagen de un niño Dios, del niño Manolito, como lo llamaba mi abuela Nieves, una india quechuaparlante hermosísima que nunca perdió sus hábitos. Entonces, ya llegando diciembre, nos hacía ensayar, a mí y a mis hermanos, allá en Maimará, donde ella tenía su capillita con su niño Manolito, al que agasajaban todos los años."
El revés de las manos sobre el agua
Entre las palmas una luna enorme
Todo es noche y todo es día
Día en los pies, sobre la arena
Noche en la oscura sombra de este nombre
Hay un hombre que horada en otro hombre
Otro hombre vacío de sed
Vacío de justicia
Un hombre aguarda la sentencia
Ajeno a los días
A las noches sin vino
A una mujer que espera
Será su nombre en aquel hombre
El que detenga la mano incorregible
El que derrame el agua que no absuelve
El que convierta en sangre lo que toca
—Toda falsedad mueve montañas —dijo Pilato
Y con fe hundió sus manos en el agua
Con esa fe que otro dios gobierna