En la ocasión el Comisionado Municipal Marcelo Aramayo destacó la presencia de numerosos turistas que visitan el lugar. También se dejó formalmente inaugurada la segunda muestra fotográfica en el Cabildo histórico de Purmamarca recientemente restaurado.
Tanto la primera muestra sobre fotografías antiguas del pueblo de Purmamarca como ésta sobre obras de Luis Dionicio fueron montadas por la Coordinación de Preservación Cultural, atento a la importancia de acompañar las iniciativas culturales de los distintos Municipios y llevar todas las exposiciones generadas desde la Secretaria de Turismo y Cultura a distintos puntos de la provincia.
La muestra fue visitada por todos los presentes quienes destacaron la hermosa muestra y el encanto del edificio histórico, uno de los diez últimos Cabildos que existen en la Argentina y el más pequeño de todos ellos.
Luis Dionicio
Nacido en Abra Pampa fue maestro rural durante años en El Moreno, en plena Puna jujeña y también en Pampichuela, Valle Grande. Sus fotografías han sido distinguidas en concursos provinciales y regionales.
Su documental "La Corpachada" recibió premios internacionales: Primer premio en el Festival Internacional de Cine de Igualada (España 1989) y Mención de Honor en el Noveno Festival de Cine por la Paz y la Reverencia por la Vida en Hiroshima (Japón 1991). Obtuvo además becas en medios audiovisuales: en Estados Unidos (1972), México (1989) y Colombia (1991). Dictó también conferencias sobre cultura aborigen en Estados Unidos (1995) y realizó investigaciones sobre el Malón de la Paz, gesta en la que participó activamente su padre Viviano Dionicio, entonces diputado provincial por Cochinoca.
La obra fotográfica de Luis Dionicio está marcada por el rescate de la cultura aborigen a través de la vida cotidiana y la estrecha relación del hombre con la naturaleza.
Hay veces en que muero a veces
Muero a veces dos veces o más veces
La muerte no es error sino condena
El hombre condenado nunca mata por error
Un enjambre de langostas llegó a este descampado
Aquí ni siquiera hay bocas vacías
Ni hambre ni hombre ni hembras ni hombros
En este desierto la arena es humo y es vidrio
Un cielo de hombres necios cubre mis ojos
Como nube siniestra avanzan sobre este osario
Ningún muerto detendrá esta masacre
Una plaga más sobre esta tierra desahuciada
Apenas una brisa de aire ácido
Fosa voraz donde el hombre cae dos veces