"Soy amigo del que tiene una pena y un dolor".
Bien Bohemio, del compositor y bandoneonista Ernesto "Tití" Rossi.
Se te caen las medias, dicen, cuando escuchás tocar el violín a un nene que cuenta sus años de vida con los dedos de una mano. Late fuerte el corazón, aseguran, cuando un grupo de chicos desempolva un tango con chelo, bandoneón, viola y contrabajo. "Los nenes hacen magia con los instrumentos", cuenta Leonardo Dattoli, uno de los impulsores de la Escuela Orquesta de Tango Tití Rossi, proyecto con el que buscan la integración social a través de la música del dos por cuatro en los barrios de Balvanera y Almagro.
Está el lugar, están los docentes, están los tangos y los estudiantes; pero falta algo esencial: los instrumentos. Por eso, desde la Fundación Tití Rossi, que será sede de la escuela, lanzaron una campaña de financiamiento colectivo a través de la web Idea.me: el objetivo es juntar $ 150 mil en poco más de un mes para comprar cuatro violines, dos violas, dos chellos, un bandoneón, un piano eléctrico, un contrabajo, 12 atriles y seis afinadores electrónicos. Para participar en la compra de los instrumentos, se puede ingresar a la página de la orquesta en idea.me y donar por la web o con un volante de pago.
Ves el color rosa que cuelga de los párpados
Ves el anillo de dudas tras el humo
Ves la esperanza siempre inútil siempre tarde
Ves el andén vacío de promesas
Todas las cortinas se descorren en el sueño
Todas las palabras se prometen en el aire
Todas las gargantas se quiebran en la sed
Viejo perro abandonado que aún esperas en un puente
¿Has pensado por qué el amor es una isla?