Tres días para reflexionar sobre las condiciones de producción de cultura en la actualidad. Esa es la propuesta del Tercer Congreso Internacional de Letras, "Transformaciones culturales. Debates de la teoría, la crítica y la lingüística", que arranca el lunes 4 por la mañana en el Centro Cultural de la Cooperación.
El encuentro, organizado por el Departamento de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, busca dar continuidad y profundizar las discusiones comenzadas en sus ediciones anteriores de los años 2004 y 2006, para abrir nuevas áreas de debate.
Jorge Panesi, director del Departamento de Letras, será el encargado de abrir los paneles plenarios en los que luego expondrán docentes e investigadores de Estados Unidos, España, Portugal, Francia, Brasil y Argentina. Entre muchos otros estudiosos, participarán Eduardo Romano, Michele Guillemont, Graciela Montaldo, (de la Universidad de Columbia), Ana Longoni, Susana Cella, Ana Porrúa y Sergio Di Nucci.
La memoria y la representación, la construcción de espacios, límites y fronteras en la literatura argentina y latinoamericana, el canon literario, la literatura y la crítica hacia el Bicentenario, serán algunos de los ejes en discusión. También se reflexionará sobre lingüística y los enfoques discursivos, sociología del lenguaje, cultura e ideología, o las perspectivas críticas sobre el lenguaje. La programación incluye más de 40 paneles plenarios, clases magistrales y mesas redondas, que entre el 4 y el 6 de agosto se desarrollarán alternativamente en la Facultad de Filosofía y Letras y el Centro Cultural de la Cooperación. Entre todos, se repasará la situación de la producción literaria y cultural local e internacional.
Febrero moja el cuerpo desteñido
Nada sabe de un mañana gris
Nada de los dientes de la noche
Juega febrero a ser agua sin lamento
Mueve la cola en el umbral del día
Mueve los párpados que su pasión corroe
Camina febrero la tarde vacía
Camina con su fe de erratas
Con efe de olfato duerme
Sueña su vida breve
La vida de un brote en el desierto
Carga la ausencia en el lomo
No hay brazos abiertos que lo esperen
No hay melancolía que su cuero abrigue
Se va febrero llevando su abandono
Como perro al que no ven doblar la esquina