Carlos Casagemas: El amigo suicida de Picasso
La sala de subastas barcelonesa Balcli's pone a la venta dos pinturas de Carlos Casagemas, cuya temprana muerte inspiró al pintor malagueño la época azul.
La bande catalane de Picasso en París quedó destrozada en febrero de 1901 por la pérdida de uno de sus miembros. Se llamaba Carlos Casagemas, era barcelonés, pintor, y se pegó un tiro en la sien derecha el 17 de febrero de aquel año durante una cena en el restaurante L'Hippodrome delante de un grupo de amigos y de su amante, la modelo Germaine. Aunque solo tenía 21 años dejó algunas obras terminadas. Dos de ellas, inéditas, serán subastadas el próximo día 19 en la sala Balcli's de Barcelona.
Vista urbana (1900), uno de los pocos óleos que dejó Casagemas, sale a la venta por 70.000 euros mientras que Casa de citas, con un precio de salida de 24.000 euros, es un pastel de una serie que no llega a la cuarentena. Ambas obras proceden de colecciones privadas de Barcelona. El artista sólo expuso una vez en su vida, en la tasca de Els Quatre Gats, que concentraba la vida artística y bohemia de Barcelona. Tachu Climent, director de Balcli's, asegura que el pobre Casagemas "hubiera sido un gran pintor si no hubiera muerto tan joven". Pero sin duda fue su amistad con Picasso, muy bien documentada, y su suicidio, lo que le sigue dando notoriedad tantos años después de su desaparición.
Mal de amores
Picasso lo retrató muchas veces. Quizá a causa de su mala conciencia, según recoge John Richardson en una biografía. Ambos viajaron a Málaga para que el viaje distrajera a Casagemas y le curara de su mal de amores con Germaine, su amante en París, que iba a dejarle a causa de su impotencia.
Los dos jóvenes vestían de pana negra y deambulaban por bares de mala muerte, cuevas de gitanos y prostíbulos. Lejos de calmarle, estas visitas deprimieron todavía más a Casagemas, que encadenaba una borrachera tras otra. Harto de su amigo, Picasso lo embarcó hacia Barcelona. Ya no lo vió más.
Casagemas viajó de Barcelona a París, donde se alojó en casa de Manuel Pallarés, otro barcelonés amigo de Picasso. Elegantemente vestido con terciopelo verde, obsequió a sus amigos con una cena bien regada con vino. A los postres, se levantó para dar un discurso. Germaine vio que sus bolsillos estaban abultados. Sospechó algo, se tiró al suelo y se metió bajo la mesa mientras Casagemas le disparaba. Luego apuntó a su cabeza y cayó en brazos de Manolo Hugué, Manolo.
Picasso pintó a su infortunado amigo con su característica nariz afilada, ya cadáver. Aquella desgracia fue el detonante que le inspiró la época azul. Germaine sobrevivió y se consoló con Manolo y luego con Picasso. Después se casó con Ramón Pitxot.
04-12-2007
Fuente:
El periódico de Catalunya
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