Para este cierre nada mejor que hacer mención a uno de sus libros más leídos como lo es Rayuela, el ir y venir de Horacio entre el París de la Maga y el Buenos Aires de Talita. Tal es así que el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires organizó para este sábado 21 de marzo la intervención cultural "Rayuelarte", que consistirá en un majestuoso despliegue de más de 100 rayuelas sobre la avenida 9 de julio a cargo de la artista plástica Marta Minujín.
La experiencia se desarrollará entre las 18 y las 19 hs, cuando sobre la principal avenida de Buenos Aires, entre Juan Domingo Perón y Bartolomé Mitre se invite a los ciudadanos y visitantes de la ciudad a soltar el aspecto lúdico de la niñez que tan bien le hizo a Cortázar en sus letras.
Además se podrá escuchar el mejor jazz de Charly Parker tocado por otros tantos saxofonistas en homenaje a su cuento El Perseguidor.
La única condición para participar de esta experiencia es llevar como contraseña un libro, un fragmento de cuento o simplemente un papel con el nombre de Julio Cortázar. El premio para los ganadores de los juegos será la piedra mágica utilizada, firmada por Marta Minujín.
De esta manera culmina este programa en homenaje al gran escritor argentino que había comenzado el 12 de febrero y durante el cual se desarrollaron conferencias, seminarios, proyecciones de cine, obras de teatro y conciertos. Rayuelarte, esta iniciativa distinta y no menos atractiva, conjuga tres artes fundamentales, la Literatura, la Música y la Plástica. Digno de ver.
Avenida 9 de julio entre Juan D. Perón y Bartolomé Mitre, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el sábado 21 de marzo a las 18 horas.
Por Ricardo Cardone
No es el miedo la pregunta
No la balsa en el océano
No la inconsolable espera de una cifra
No la suma -ni de sístoles ni de diástoles-
No el cero
No es el miedo la pregunta
Los infinitos caminos del desierto
La arena de un futuro movedizo
La silenciosa sílice y las horas
El tiempo entre dos puntos
No es el miedo al horizonte
La línea recta de una curva apócrifa
Cada cielo e infierno que conspira
El sol de otoño
La luna llena
La ceguera de una noche
de vigilia
No es el miedo la pregunta
No la sal entre los labios
No las piernas sublevadas
No lo cóncavo y convexo
La orfandad en la mañana
Un pasado despoblado
Es el miedo a la respuesta.