En el año 2005, el maestro Gyula Kosice inauguraba en la ciudad de Buenos Aires su Museo-Taller, situado en el barrio porteño de Almagro. Este espacio alberga buena parte de su obra que abarca más de sesenta años de ininterrumpida creatividad.
Co-fundador del movimiento Arte Concreto Invención en 1945 y del Arte Madí un año después, Kosice es uno de los precursores del arte cinético y lumínico y también el creador indiscutido de la llamada escultura hidráulica que introdujo el agua como un elemento primordial de la obra escultórica.
En su Museo-Taller, se pueden encontrar muchas de estas creaciones en las que el agua juega un papel esencial, otorgando movimiento y nuevas posibilidades de lectura a la obra.
Son más de cien creaciones, entre esculturas, maquetas, documentos históricos, fotografías, videos, libros y revistas que muestran la real dimensión de un artista tan talentoso como singular.
Pero más allá de su carácter innovador, la introducción del agua en las esculturas de Kosice adquirió con el tiempo un nuevo sentido de alerta ante el deterioro de las condiciones ambientales del planeta y un llamado a conservar ese valioso elemento de la vida en la Tierra.
Entre sus obras más célebres se encuentra la Ciudad Hidroespacial, su proyecto nacido en los años sesenta por el cual ideó una ciudad suspendida a 1.200 metros de altura sobre el nivel del mar, a donde iría a habitar parte de la humanidad cuando la Tierra ya quede chica.
Lejos de ser una utopia, la Ciudad Hidroespacial ha cobrado inusitada vigencia a punto tal que este conjunto de maquetas, fotomontajes, constelaciones lumínicas, dibujos y paneles, concentró la atención del Museum of Fine Arts de Houston, Texas, que la adquirió para exponerla de forma permanente en un anexo que lleva el nombre del artista.
La ciudad de Neuquén por su parte, ha sido honrada por Gyula Kosice con la donación de una de sus grandes esculturas urbanas, la cual una vez construida, será emplazada en las adyacencias del ingreso al MNBA Neuquén. Se trata de una escultura penetrable de seis metros de altura que, junto a otras obras como la fuente del Centenario o el mismo edificio del MNBA, pondrá en valor el espacio urbano de la capital.
La inauguración de esta escultura coincidirá con una muestra del artista en el Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén, la primera que tendrá lugar en esta ciudad, situada entre dos ríos que recibirá agradecida a este gran artista del agua.