Guillermo Alonso: ''Bellas Artes necesita quince millones de pesos por año... Hoy tiene tres''
El nuevo director del Museo de Bellas Artes se propone construir un edificio que duplique la superficie, comprar obra, recategorizar al personal, agregar dos curadores y hacer publicaciones.
Optimista. Así se define Guillermo Alonso, recientemente elegido director ejecutivo del Museo Nacional de Bellas Artes. "Soy optimista", dirá, repetirá. Lo bien que hace: tiene proyectos ambiciosos.
Para empezar, Alonso quiere ampliar la superficie del museo al doble. Tiene razones: "El museo puede exhibir el 7% de su colección, cuando la media en los museos grandes del mundo oscila entre el 34% y el 40%".
Claro que Alonso no es el primero en notar este déficit: en 1995 se anunció la construcción de un anexo de 10.000 metros cuadrados, donde hoy está la confitería Modena. Tiempo después surgió otra iniciativa: que uno de los edificios de ATC pasara a manos del Museo. Para eso, en febrero de 1998, Carlos Menem cedió ese edificio a la Secretaría de Cultura.
Se iba a hacer en ATC...
El museo tiene permitido crecer en el espacio que ahora ocupa la Asociación de Amigos y hacia Figueroa Alcorta. Lo más razonable es construir un pabellón ahí. Vamos a llamar a un concurso internacional. En el mundo, la construcción de edificios para museos ha generado grandes debates intelectuales.
¿Cuándo abriría el concurso?
Ahora estamos trabajando en redactar las bases. Pero primero tiene que estar designado oficialmente el directorio: es un consejo asesor para el que he propuesto a Adriana Rosemberg (directora de la Fundación Proa, sostenida por Techint), Sergio Baur (de Asuntos Culturales de Cancillería), Martín Redrado (titular del Banco Central), Hugo Sigman (empresario) y Silvia Fajre (ex ministra de Cultura porteña). Además, el consejo asesor tiene dos integrantes permantentes: uno por la Asociación de Amigos del Museo y un representante de la Secretaría de Cultura, que va a ser Nanny Arias Incollá (directora nacional de Patrimonio).
¿La ampliación tiene un presupuesto fijado?
Hay que generar un proyecto y conseguir financiamiento. Hoy por hoy, no está ese presupuesto. Hay que convocar a la sociedad civil y al Estado. Me gustaría que el Estado participara del proyecto con motivo del Bicentenario.
¿Qué falta en el museo?
Un buen presupuesto para que funcione mejor. Definir la recategorización del personal. Mostrar más de la colección extraordinaria que tiene el museo. Volver a estar en las redes internacionales de instituciones del primer nivel, para tener exposiciones temporarias. Este museo no tiene una política permanente de muestras temporarias. Hace mucho tiempo que la Argentina se ha marginado de la discusión de las artes plásticas en el mundo.
Y falta nombrar dos directores...
Sí, uno artístico y otro administrativo. El primero, por ahora, lo cubre la curadora del museo, María José Herrera. Los cargos hay que concursarlos. Pero además yo quiero agregar pensamiento: este museo tiene que tener tres curadores, no uno solo.
¿Eso se hará inmediatamente?
Sí, estoy proponiendo una nueva estructura. Acá hay gente con muy mala categorización: el sueldo más alto es de tres mil y pico de pesos. Y así, la gente capacitada se va. Eso hay que explicarlo.
¿A quién?
Al ministro de Economía, al secretario de Cultura... No le cambia nada al Estado remunerar bien a 90 personas.
¿Qué presupuesto tiene hoy?
Hoy el museo no tiene un presupuesto propio, es parte del de la Secretaría de Cultura. Que paga los servicios y los sueldos. Pero ahora se estableció un estatus jurídico para el museo, que pasó a ser una entidad desconcentrada, lo que te permite prever un nuevo estatus presupuestario.
¿Y para lo operativo, el armado de las muestras...?
No existe. Es generado por el sector privado y la Asociación de Amigos, que pone un millón de pesos por año. La seguridad, los fines de semana la paga la Asociación. Vamos a redefinir las necesidades, para cubrir todo: ediciones, publicaciones...
Pero José Nun, el secretario de Cultura es el mismo...
El hizo un gran trabajo al darle el nuevo estatus jurídico al museo. Sin eso, era imposible darle otros fondos.
¿No se podía haber asignado más presupuesto?
Bueno, se le podía asignar presupuesto dentro de los gastos de la Secretaría de Cultura. Pero ahora podemos hacer una evaluación y un proyecto transparente.
¿Cuánta plata se necesita?
Hoy contamos con 3 millones de pesos del Estado y necesitamos 15. Que en términos del patrimonio que tiene el museo y de los gastos del Estado nacional es una cifra mínima. Con eso habría una mejora impresionante.
¿Qué mejoraría?
Se harían adquisiciones. También hay una enorme tarea pendiente de documentación de la propia colección, es decir, necesitamos un programa de ediciones, tanto de muestras temporarias como de la colección. Con esa plata se podría hacer investigación, invertir en la infraestructura del edificio... Este museo permite hacer exposiciones que vengan del exterior y otras que surjan del patrimonio y recorran otros lugares. Para eso hay que tener una política, recursos y financiamiento.
Usted habló de adquisiciones. Con la inflación de los precios del arte, debe ser difícil...
La reflexión que habría que hacer es por qué nuestro país no ha tenido una política activa de coleccionismo cuando era posible, por qué no ha tenido presupuesto para comprar arte. Lo que hoy es imposible de comprar, hace 30 años no lo era. Y la Argentina no participó antes ni lo hace ahora.
24-01-2008
Fuente:
Clarín
Otras noticias